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SUBARU IMPREZA. CUANDO LA BELLEZA ESTÁ EN EL INTERIOR

Subaru Impreza del año 1993


Posiblemente la marca Subaru no sea muy conocida por aquellos que no sean aficionados el mundo del motor, pero para los que si lo somos tenemos claro que es una marca sinónimo de fiabilidad y ante todo, deportividad. Sus dos rasgos más característicos son: sus motores de arquitectura bóxer (cilindros opuestos) y la tracción permanente a las 4 ruedas (denominada AWD) existente en la mayoría de sus modelos.

Pero para entender a esta marca un poco mejor podemos usar la siguiente metáfora: eres un chico/a de buen ver y estás en la plenitud de tus años mozos. Gracias a tu fama sales con la chica más popular del instituto; tiene un cuerpo alucinante, pero al tiempo descubres que es una persona insoportable y no aguantas más. Al mismo tiempo, conoces a una compañera/o que físicamente no es nada de otro mundo, incluso algo feilla/o en ciertos momentos, pero poco a poco te va ganando el corazón, está ahí siempre que lo necesites y siempre te será fiel. Es la persona de tus sueños. 




Pues así son los Subaru, al menos si nos atenemos a lo que dicen sus propietarios; “cuando tienes un Subaru ya no quieres un coche de otra marca”.

Uno de los iconos de ésta marca japonesa ha sido sin duda el Subaru Impreza, un vehículo más conocido por sus éxitos en el campeonato del mundo de Rallies que por su éxito comercial, al menos en Europa y no digamos España, aunque si es común ver este coche por las calles de países asiáticos y americanos. Así que será curioso conocerlo un poco más y tratar de entender por que ha sido un fracaso en ventas por nuestras fronteras desde que salió el primer modelo en el año 1992.




A mi modo de ver, el fracaso de éste modelo reside en un doble pecado:
  • La poca extensión que Subaru tiene en el mercado europeo: ya sea a nivel publicitario, número de concesionarios, servicios oficiales, etc.
  • Son coches de claro estilo oriental, como así demuestra su estética, muy lejos de los cánones y gustos europeos

Está claro. El Impreza es como esa chica o chico al que nos hemos referido; físicamente nunca llama la atención, pero que jamás te defraudará si consigues abrirle tu corazoncito. Solo hay que darle una oportunidad, por lo que si ves un Subaru por la calle apuesta todo lo que tengas a que su dueño es una persona a la que le gustan los coches y valora más lo que hay bajo el capó que la imagen exterior.

Tanto la primera generación (1992-2001) como la segunda (2001-2007), se caracterizaron por sus carrocerías tipo sedán, tanto de dos como de cuatro puertas, y una carrocería tipo familiar de cinco puertas.


Subaru Impreza del año 2009: éste fue el modelo que estrenó la carrocería
hatchback de 5 puertas y que tantas críticas despertó entre sus más
aférrmos seguidores.


El cambio más radical se produjo en el año 2008. Aunque se siguió comercializando una variante sedán, la tercera generación jubiló la carrocería de tres volúmenes para convertirla en un hatchback de cinco puertas, más acorde con los gustos europeos. Pero su estética siguió dejando mucho que desear para los aficionados del motor, y más aun para los fieles a la marca, que pusieron el grito en el cielo al considerar que ésta variante era un sacrilegio a la tradición del modelo. Ésta carrocería poseía una longitud de 4,41 metros de largo; lo mismo que un Volkswagen Golf o un Renault Megane, por ejemplo.

Otra gran revolución supuso también la llegada de un motor diésel, inédito hasta ahora en la gama, de 150 caballos y 2 litros de cilindrada que destacaba por suavidad y elasticidad, más propia de un gasolina que de un diésel. Como vemos el Impreza se europeizó, pero no le ha servido de nada.

Y la actual generación, para no romper con la tradición, estéticamente sigue dejando bastante que desear a pesar de que sus rasgos son ahora más afilados, tratando de rescatar la imagen deportiva de la marca. Como contrapartida sigue ofreciendo los valores de la marca y transmite esa sensación que se siente cuando alguien adquiere un Subaru por primera vez; es como una droga, en cuanto tienes uno ya no quieres ningún otro coche. 



SUBARU IMPREZA WRX STI

Mención especial merece ésta versión; la más radical de éste modelo y tal vez la que más popularidad le haya dado. El primer Impreza STI (siglas de “Subaru Tecnica International”, la división deportiva de Subaru) apareció en el año 1996 con la nada despreciable cifra de 250 caballos conseguidos gracias a un turbocompresor enorme. 

Desde su nacimiento ha ido incrementando su potencia hasta llegar a los 300 caballos del modelo actual, y a día de hoy es uno de los grandes iconos del automovilismo mundial. Por sus características es capaz de plantar cara a rivales que le pueden triplicar en precio. Vale, tal vez exagere y no gane a un Ferrari en una recta. Pero prueba a mantenerle el ritmo en una carretera revirada o de montaña...







Comentarios

  1. El Impreza es lo que los vendedores llaman un "coche marca", como un Golf para Vw o un 911 para Porsche.

    Coincido contigo en que no es un "bellezon", pero si es un "maquinon".

    Saludos.

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