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UN INVENTO ESTÚPIDO PARA NUESTRO COCHE: EL PARASOL PLUS



Si te soy sincero siempre me he preguntado cuándo fue el momento en el que la mayoría de los mortales del mundo desarrollado dejamos de comprar cosas que necesitábamos para usar objetos por el mero hecho de tenerlos, aunque no los necesitemos realmente. Hacemos más fotos que antes porque tenemos cámara en el móvil, aunque la mayoría de ellas queden en el olvido o sean eliminadas pasado un mes, la televisión de plasma de 50 pulgadas parece una pantalla de cine en nuestro minúsculo salón, y por supuesto que no falte el sistema de altavoces envolventes aunque al vecino le moleste.

En fin, que tratamos de llenar nuestra vida a base de pequeñas gotas de felicidad en forma objetos materiales que rápidamente se evaporan y tienen que ser sustituidas como si de un círculo vicioso se tratase.

Y mira, no voy a criticar lo que cada uno hace con su dinero porque para eso lo gana. Lo que si me sorprende es que esta tendencia por tener cada vez más artículos innecesarios nos están invadiendo a base de productos que para mi gusto ya incluso rozan el surrealismo.




La Teletienda es sin duda el gran templo de estos productos, un canal que recomiendo ver si quieres echarte unas risas y no hay ninguna comedia o programa de humor en los tropecientos canales restantes que has contratado. Y lo último que me ha llamado la atención es un producto denominado Parasol Plus.


Tras ver el anuncio no podía más, corrí a buscar mi tarjeta y el móvil para llamar en seguida hasta que mi mujer me cogió el teléfono de la mano y me dijo sabiamente:

          - Cariño, si ya tienes unas gafas de sol, ¿para qué necesitas eso?. Además, con las gafas el Sol no te molestará mires donde mires, y estás muy guapo cuando te las pones.
              - Si ya, pero es genial para evitar el deslumbramiento de otros coches por la noche, - le respondo.
             - Pues para eso tu espejo retrovisor y el de miles de coches tiene un sistema antideslumbramiento que pones y quitas a tu gusto.



Vaya, tengo que admitir que tiene razón; creo que me dejé llevar por ese consumismo absurdo que tanto he criticado. Si es que nadie está a salvo de la tentación...

Por si todavía no lo has pillado, con esta historia inventada he tratado de reflejar mi total disconformidad con la venta de un producto al que le veo más inconvenientes que virtudes a la hora de conducir.



Además de no verlo tan necesario, el principal problema que veo a tal artículo es que da la impresión de que usándolo se perderá bastante visión periférica cuando se conduce al centrar nuestra mirada exclusivamente al campo de visión del parasol, a parte de que cuando desviemos nuestra vista hacía los espejos retrovisores, nuestros ojos pasarán a ver rápidamente sin ningún tipo de filtración lumínica, lo cual puede provocar una cierta pérdida de visión instantánea o deslumbramiento, igual que cuando te quitas las gafas de sol. 

Evidentemente, no soy un experto en la materia, y la mejor forma de sacar la conclusión de un producto es probándolo previamente. Pero como es fácil de suponer, no voy a gastarme el dinero de mi maltrecho bolsillo en comprarlo para hacer un post, así que desde aquí invito a que alguien que conozca más sobre este producto deje su comentario al respecto. 



Comentarios

  1. Parece que nadie a comprado esa mierda, por suerte jajajaj

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    Respuestas
    1. Yo tampoco he visto a nadie usándolo, tal vez sea porque sus inventores no han caído en la cuenta de que ya existe un invento bastante efectivo y estético llamado gafas de sol.

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  2. Este parasol para el coche no parece lo más útil del mundo, la verdad... Aunque en vehículos con una gran luna como una furgoneta, donde el parasol apenas lo tapa cuando está algo bajo, podría llegar a ser interesante

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