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¿REALMENTE ES NECESARIO HACER DOBLE EMBRAGUE Y PUNTA-TACÓN EN LA CONDUCCIÓN DEL DÍA A DÍA? VENTAJAS E INCONVENIENTES


Para la gran mayoría de aquellos que no son unos frikis del mundo del motor, seguramente los términos "doble embrague" y "punta-tacón" les sonará a chino, pudiéndolos asociar respectivamente a que una chica lleve dos bragas y a un tipo de movimiento de baile. Sin embargo, a los locos por este mundillo con olor a gasolina nos son bastante familiares, aunque siempre se han asociado a camiones y vehículos antiguos, en el caso del doble embrague, y al mundo de la competición si nos referimos al punta-tacón.

Por eso, no es de extrañar que cuando nos topamos con alguien que dice que cuando conduce suele hacer doble embrague y/o punta-tacón de forma habitual nos imaginemos que estamos ante un flipado que ha visto demasiados resúmenes de rally en la televisión, o alguien que se cree el hijo adoptivo de Carlos Sainz y que las calles de su localidad son tramos cronometrados.

¿Pero realmente conducir practicando estas técnicas puede darnos algún beneficio en nuestro día a día como conductores, o solamente está reservado a la competición? Internet está plagado de artículos sobre estas dos técnicas, por eso he estado dando vueltas a la cabeza sobre este asunto y documentándome para ello de la mejor forma que mi limitado cerebro (y mis leves conocimientos de mecánica) me ofrecen para intentar despejar todas las dudas sobre este asunto de la forma más clara y sencilla posible. A ver como sale...


¿CÓMO SE HACE EL DOBLE EMBRAGUE Y EL PUNTA-TACÓN?



La finalidad del doble embrague y el punta-tacón prácticamente es la misma: minimizar lo máximo posible la diferencia de revoluciones que existe entre el motor y la caja de cambios a la hora de realizar una reducción. 

Por eso antes de comentar si verdaderamente el doble embrague y el punta-tacón son útiles en la conducción de hoy en día, creo que no estaría mal repasar en qué consisten estas técnicas y cómo se hacen. Pero tranquilo, no voy a soltarte un tostón escrito para explicarte todo el procedimiento, eso ya lo han hecho otras y mejores webs, así que las comentaré de forma breve.

DOBLE EMBRAGUE

Imaginemos que circulamos con nuestro vehículo y nos acercamos a una zona donde debemos reducir la velocidad (que no marcha) que tenemos engranada, como por ejemplo una curva o una pendiente pronunciada. Actuaremos de la forma siguiente: 

  1. Pisamos el embrague y dejamos la palanca de cambio en punto muerto. 
  2. Soltamos el embrague y pisamos el acelerador para dar un golpe de gas, con el objetivo de igualar las revoluciones del motor con la que tendríamos circulando con la velocidad que queremos engranar (por ejemplo, 3.000 rpm en 3ª)
  3. Pisamos el embrague, engranamos la velocidad (3ª, siguiendo el ejemplo) y soltamos el embrague. 
Como puedes ver, básicamente el doble embrague consiste en acelerar el motor cuando pisamos el embrague (desembragar) antes de introducir una velocidad más corta, con la intención de que al soltar el embrague (embragar) la velocidad de rotación del motor sea lo más próxima a la que tendría en la marcha introducida. Este proceso de denomina sincronización. 


PUNTA-TACÓN


Aunque la técnica para realizar el punta-tacón es muy parecida a la del doble embrague, ésta se practica mientras se pisa el pedal del freno. 

Básicamente, todo se reduce a que cuando estamos pisando el pedal del freno para realizar una frenada media o fuerte y tenemos que reducir la velocidad engranada, mientras tenemos pisado el embrague para cambiar la velocidad a la vez que seguimos pisando el pedal del freno, damos un golpe de gas con el tacón o dorso del pié para subir el motor hasta las revoluciones que necesitará nuestro motor para sincronizarse con la velocidad de la caja de cambios. 

Existen tres maneras posibles de hacer punta-tacón, que dependerá en gran medida de la posición de los pedales, o incluso del calzado. 
  • Punta en el freno y talón en el acelerador. 
  • Tacón en el freno y punta en el acelerador. 
  • Dorsal izquierdo del pié en el freno y dorsal derecho en el acelerador. 

De todas formas, como dicen que una imagen vale más que mil palabras, para dejarlo más claro te dejo este conocido vídeo tutorial que explica cómo hacer ambas técnicas de una forma muy sencilla y breve. 



ORIGEN Y OBJETIVO DE ESTAS DOS TÉCNICAS



La técnica de reducir la velocidad a la que circulamos usando el poder de retención de nuestro motor, es decir, el freno motor, se remonta al origen del automóvil. Desde los primeros años de la automoción y prácticamente hasta bien entrados los años ochenta, el freno motor era una técnica imprescindible para apoyar al sistema de frenos convencional, ya que los sistemas que se montaban en los coches eran claramente insuficientes, por lo que tendían a fatigarse y sobrecalentarse si se les daba un uso intensivo.

Sin embargo, desde hace prácticamente tres décadas la cosa ha cambiado mucho, ya que casi todos los coches de tipo generalista están dotados de frenos capaces de soportar un poder de retención muchísimo mayor que la potencia que genera el vehículo, por lo que no son tan vulnerables a la fatiga y al desgaste. De este modo, la función del freno motor para reducir la velocidad de un vehículo ya no es tan vital como lo era hace años y ahora es más bien una técnica de apoyo que una "necesidad".

De ahí que antaño el uso de estas dos técnicas fuera algo prácticamente habitual por parte de todos los conductores, sobre todo en la época en las que las cajas de cambio no estaban sincronizadas, lo que hacía imposible poder engranar una determinada velocidad independientemente de los km/h a la que estuviéramos circulando. Dicho en cristiano, que los sincronizadores de las cajas de cambio actuales sirven para que no importe a cuantos km/h estemos circulando a la hora de engranar una u otra velocidad. 

EL DOBLE EMBRAGUE Y PUNTA-TACÓN EN LA ACTUALIDAD


Como vemos, la técnica del freno motor ha perdido importancia respecto a etapas pasadas gracias a la importante mejora de los sistema de frenos actuales, y gracias también a las cajas de cambio sincronizadas, así que podemos pensar que usar el doble embrague y el punta-tacón se nos antoja como algo innecesario y anticuado. 

¿Tendría sentido, pues, seguir usando estas técnicas hoy en día, o simplemente sería una estupidez? Para tratar de averiguar una respuesta sensata a esta pregunta, lo mejor será analizar los pros y los contras que conllevan.

VENTAJAS

Hemos visto que hoy en día el freno motor no es una técnica importante en la conducción de hoy en día, pero si que debería ser una técnica muy recomendable por un doble motivo: nos ayuda a reducir el desgaste de los frenos y también es fundamental a la hora de ahorrar combustible, ya que el consumo a lo largo de todos los metros que recorremos usando la capacidad de retención del motor es cero.

Sin embargo, hay una pieza importante de nuestro vehículo que sufre desgaste usando esta técnica: el embrague. ¿Y eso por qué ocurre? Muy sencillo; cuando pisamos el embrague para engranar una velocidad inferior, el régimen de revoluciones del motor bajará al ralentí, para después tener que absorber el salto de revoluciones con las que el motor gira según los km/h y velocidad engranada con la que estamos circulando. Esta diferencia de revoluciones es "absorbida" por el embrague, ya que es el encargado de igualar las revoluciones de los ejes primario y secundario de la caja de cambio, de ahí que su desgaste aumente.

Y aquí es donde entra en juego el doble embrague y el punta-tacón, ya que si conseguimos dominarlas conseguiremos reducir de forma notable el desgaste que soporta el embrague al conseguir que la diferencia de revoluciones entre los ejes del cambio será mínima o incluso nula.

Traduciendo, que si se hace bien, conseguiremos que en las reducciones el coche no de los típicos tirones, podremos reducir de velocidades más rápidamente, no gastaremos el embrague, y podremos aprovechar mucho mejor el poder de retención de nuestro motor. Pero esto no es lo único; también conseguiremos además frenadas mucho más estables y potentes a base de usar la retención del motor sin abusar tanto de los frenos.

INCONVENIENTES

Tal vez, el mayor inconveniente del doble embrague y del punta-tacón sea precisamente el saber ponerlas en práctica, ya que no son técnicas fáciles de realizar, y como toda técnica la única forma de hacerlas correctamente es practicar, practicar y practicar.

Por eso, la mejor recomendación es que procures apuntarte a un curso de técnicas de conducción y solicites que te enseñen a realizarlas. Pero claro, tal vez estoy hablando de un mundo en el que las nubes son de algodón de azúcar y los cuescos huelen a rosas, de modo que si esta no es una solución viable ten en cuenta que intentar practicar doble embrague y punta-tacón así a lo loco en medio del tráfico puede poner en riesgo tu seguridad y la de los demás conductores.

Además, para hacerlas de forma óptima también es importante que conozcas perfectamente la relación de marchas de tu coche. Ten en cuenta que si te quedas escaso con el toque de gas notarás un tirón al soltar de golpe el embrague, y si por el contrario te pasas de gas darás un tirón hacía delante, lo cual puede resultar peligroso y tu coche sufrirá.

CONCLUSIÓN



Como has podido comprobar, podemos decir que el doble embrague y el punta-tacón no son técnicas que podamos considerar como algo vital en nuestra conducción de hoy en día, y tal vez el coste que implica dominarlas pueda considerarse muy alto en función de los beneficios que nos aportaría.

Si optamos por prescindir de ellas pero también queremos no desgastar nuestro embrague sacrificando los frenos, lo mejor es buscar un equilibrio entre el uso del freno motor y de los frenos cuando tengamos que reducir nuestra velocidad de circulación procurando realizar frenadas suaves y progresivas. Fácil de hacer, pero difícil de hacer, porque para ello siempre tendremos que estar muy alerta con la circulación, lo cual implicará un nivel alto de concentración en el tráfico y mayor fatiga cuando llevemos mucho tiempo tras el volante.

Por el contrario, si te mojas por emplearlas y acabas dominándolas perfectamente, te volverás un adicto de estas técnicas de conducción y no sabrás conducir sin llevarlas a la práctica, ya que el control sobre tu vehículo será mucho mayor cada vez que te aproximes a una rotonda, tomes una vía de salida de una autopista o autovía, o tengas que realizar una frenada de emergencia, 

Comentarios

  1. Reconozco haberme iniciado en el punta tacon, pero creo que en el dia a dia no lo veo necesario, a nos ser que hagas una conduccion racing .
    Ademas cuando reduzco fuerte, bajando a segunda por ejemplo me gusta sentir que el motor "se clava", luego intento pasar la curva sin gas, dandolo a la salida, o un poco antes en caso de pendiente para que el coche no se muera.

    El doble embrague no lo he usado jamas, si veo yo que es castigar el embrague , pues se usa dos veces.

    Interesante tema el de las tecnicas de conduccion, aunque cada maestrillo....

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    1. Con las cajas de cambio actuales, coincido contigo en que hacer hoy en día doble embrague es innecesario; ni siquiera el falso doble embrague.
      Lo del punta-tacón es otra cosa. Evidentemente, para una conducción "normal" creo que tampoco es muy necesario, ya que haciendo un uso del freno motor sin exagerar no castigaremos en exceso el embrague ni tampoco perderemos el control del vehículo, sobre todo si el coche es un tracción delantera, como casi todos los generalistas.
      Sin embargo, creo que estaría bien dominar la técnica por temas como frenadas fuertes o alguna maniobra evasiva, pero creo que ahí entramos ya en el apartado de llevar más allá las capacidades al volante.

      Un saludo ;)

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  2. El doble embrague no lo he usado nunca, y el punta tacón, a veces como un acto reflejo cuando me he visto en situaciones "peliagudas".

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    1. Personalmente, pienso que el doble embrague no tiene sentido, y como le he comentado a Xavi, creo que siempre estaría bien dominar el punta-tacón precisamente para situaciones como las que has dicho. Ah, y por cierto, me alegro que hayas salido bien parado de esas situaciones comprometidas, jejeje.

      Un saludo.

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  3. A mi tampoco me ha llamado la atención hacer doble embrague, pero sí punta tacón. Recuerdo que al principio se me clavaba porque no entendía que es lo que tenía que hacer (siempre en ambientes seguros y controlados!). Luego de haberla aprendido, si la hice dos veces en el día a día es mucho jaja. Concuerdo en que hoy en día es casi innecesario más que en situaciones específicas, pero siempre está bueno aprender estas cosas.

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    1. Coincido contigo. Yo también aprendí a controlarlo siempre que tenía ocasión, pero más que nada por curiosidad de saber controlar la técnica: en el día a día no resulta necesario, y más si se conduce de una forma tranquila.
      Un saludo :)

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  4. El poder ejecutarlo no hace mal, y por el contrario se beneficia con una excelente conduccion

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    1. La verdad es que llegar a dominar la técnica requiere bastante práctica, y si no se hace bien, puede ser peor el remedio que la enfermedad. A mí me costó, y tengo que reconocer que prácticamente no me ha hecho falta emplearla, así que cuando llevo tiempo sin hacerla la practico un poco para que no se me olvide hacerla bien, ya que aporta mucha seguridad el saber que manejas una técnica que un momento inesperado puede salvarte de una situación complicada.
      Un saludo ;) Y muchas gracias por tu comentario en mi humilde blog.

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  5. Yo hago un punta tacón muy particular: nací con mi pie derecho con una desviación de quizás unos 30 grados respecto al eje horizontal (es decir si me paró con los dos pies juntos mirando al frente el izquierdo apunta paralelo a mi nariz pero el derecho se desvía en 30 grados) lo cual ha sido un fastidio a la hora de caminar, correr y jugar al fútbol pero en el asiento del auto es ideal para arrancar en subida ya que mantengo presionado freno y acelerador en marcha neutral y al momento de arrancar suelto el tacón y doy gas con la punta sin deslizarme hacia atrás como ocurre cuando sueltas el freno y cambias de posición el pie o utilizas el freno de mano. Se que eS algo muy distinto a lo del artículo pero me recordó esa peculiar "ventaja" anatómica que me dio la naturaleza

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    1. Saludos.

      También es un buen ejemplo. Yo recuerdo que en mis inicios trataba de usar esta técnica en dichas situaciones para evitar que el coche se me fuera para atrás, pero normalmente lo único que conseguía era que se me calase (jejejeje) de modo que opté por la técnica del freno de mano.

      Y bueno, tu caso puede servir como ejemplo para demostrar que una peculiaridad que puede dificultar el hacer alguna tarea también puede ser una ventaja en otras situaciones, así que aprendamos a aprovecharnos de ello.

      Un saludo ;) y gracias por tu comentario en mi humilde blog.

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