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NUEVE COUPÉS QUE PUEDES COMPRARTE PARA PRESUMIR DE CLÁSICO A CORTO PLAZO Y SIN DEJARTE UN PASTIZAL




Tener un vehículo clásico al que cuidar, mimar, y disfrutar conduciendo los fines de semana es el sueño de todo amante de las cuatro ruedas. ¿Pero qué es un vehículo clásico? Técnicamente, un vehículo clásico es todo coche que tenga más de 25 años, pero ambos sabemos que este requisito no es el único. 

Además de su edad, para considerar a un vehículo como clásico hay que tener en cuenta otros factores. Tal y como le comenté en Sport Spain, el genial blog de mi compañero bloguero M. Diaz, sobre posibles coches que serán clásicos en el futuro, creo que el término "vehículo clásico" engloba muchos conceptos. Si vas a una concentración de clásicos sabrás a lo que me refiero: allí podrás ver vehículos que desde su nacimiento siempre fueron idolatrados por su estética y/o innovación, otros que incluso en su época eran ya una rareza, aquel que saltó a la fama por ser el último modelo de un fabricante ya extinto, los deportivos de toda la vida, etc. 

Y aquí es donde quiero entrar en materia. Si mi compañero anteriormente citado ya se atrevió a predecir cuáles serán los vehículos que serán clásicos en un futuro, a mi me gustaría meterme en la piel de alguien que quiere adquirir uno que, aunque todavía no lo sea, sabrá que dentro de pocos años podrá presumir de clásico en las concentraciones. Por eso, si has pensado en comprar un coche pasional, de líneas que no sienten el paso de los años, un coche pensado exclusivamente para disfrutar conduciendo y que fue un auténtico ídolo de masas en su época, o bien una rareza sobre el asfalto, toma buena nota porque aquí te propongo nueve interesantes deportivos que podrás comprar en la mayoría de los casos por menos de 6000 euros en el mercado de segunda mano y que, a buen seguro, dentro de pocos años serán catalogados como auténticos clásicos. 


ALFA ROMEO GTV



Si queremos presumir de clásico, apostar por un modelo de Alfa Romeo siempre es un acierto, y más si lo hacemos por alguno de sus modelos más deportivos, al menos en apariencia. Así, dentro del perfil que estamos buscando (coches de imagen deportiva de entre 15 y 20 años de antiguedad) el Alfa Romeo GTV es el elegido. 

Aunque salió a la luz en el año 1995, estéticamente el GTV sigue siendo un coche rompedor a pesar de los años. En su frontal destacan los pequeños faros redondos y la clásica parrilla triangular de la marca que también presenta un tamaño reducido, aunque en años posteriores recibió un restyling con una parrilla similar al del Alfa Romeo 147. Por su parte, las ópticas traseras recorrían todo el ancho de la carrocería al más puro estilo Porsche 911 Turbo. 

Posee asientos traseros que opcionalmente se podían eliminar, por tamaño estamos hablando de un coche pensado para dos personas, además de tener un maletero de tamaño similar al de un Chevrolet Matiz. De modo que desde su nacimiento este coche ha nacido para cumplir un solo objetivo: darte un capricho. 


Por su parte, el interior decepcionaba un poco al tener un diseño muy similar al Alfa Romeo 156, aunque como buen Alfa eso no quiere decir que no tuviera un estilo deportivo, donde resalta los tres indicadores situados en la parrilla central. 

En cuanto a sus motores, tal vez la opción más interesante para adquirir uno de segunda mano sea la variante 2.0 de 150 CV, sobre todo por precio de adquisición y consumos, aunque si te gustan las sensaciones fuertes también se comercializó una versión dotada de un motor V6 de 3.0 litros de cubicaje y 220 CV. Posteriormente salieron a la luz otras motorizaciones, que iban desde los 144 CV hasta los 240 CV, pero son modelos más recientes, por lo que su precio puede ser más alto y tendrás que esperar más años para que se convierta en clásico.

BMW Z3 COUPÉ 



Si uno cierra los ojos y piensa en el BMW Z3, el modelo que le viene a la cabeza es el conocido roadster biplaza que estuvo al servicio de James Bond en la película Goldeneye. Sin embargo, a pesar de que el modelo roadster pueda parecer muy tentador, creo que si apostamos por un modelo que desborde exclusividad, debemos decantarnos por el modelo de techo rígido. 

Aunque el Z3 roadster comenzó a comercializarse en el año 1996, la versión coupé no apareció hasta el año 2000, teniendo solamente dos años de vida comercial. De ahí, que frente las 220.000 unidades vendidas de la versión roadster, de la versión coupé sólo se fabricaron 11.000 unidades. 

Evidentemente, lo primero que llama de este Z3 Coupé es su original línea exterior, sobre todo en lo referente a su parte trasera al estilo hatchback que para nada se asemeja al estilo de los coupés normales y que tampoco se parece nada a lo fabricado anteriormente por BMW. 


Todo lo contrario ocurre con su interior, que grita BMW lo mires por donde lo mires, con una disposición de los mandos muy a la alemana y ausencia de los típicos elementos metálicos o colores rojos que siempre asociamos a los interiores de los coches deportivos. 

Finalmente, en cuanto a sus motores, destacar que el Z3 Coupé sólo estuvo disponible con dos potencias diferentes: un 2.8 de 192 CV y un espectacular 3.2 de 321 CV. Evidentemente, de esta última versión debemos olvidarnos, porque no encontrarás muchas unidades con un precio inferior a los 10.000 euros en el mercado de segunda mano siempre y cuando esté dotado con el motor 2.8. Y es que, la marca se paga, aunque llegado el caso no te será tan complicado encontrar modelos más baratos de la versión roadster. 

FIAT COUPÉ


Puede decirse que desde que salió a la luz en el año 1994, el Fiat Coupé ha sido el último vehículo pasional que ha construido el fabricante italiano hasta nuestros días. Vale, ahí tenemos las versiones Abarth del Punto y del 500, pero por muy deportivos que sean carecen de ese encanto que siempre tiene un coche con carrocería coupé. 

Pero estéticamente el Fiat Coupé no es un vehículo más; o te encanta o lo odias. Su carrocería fue diseñada por el estadounidense Chris Bangle, en donde destacan unas marcadas líneas angulares, unos paneles laterales escalonados, sus manetas de las puertas escondidas en el marco de las mismas, ni tampoco pasan desapercibidos sus minúsculos pilotos traseros de forma circular. 


Si el exterior fue obra de un norteamericano, su interior fue diseñado por Pininfarina, en donde se mezcla una consola central habitual a los vehículos de la época con un cuadro de instrumentos al estilo vintage incrustado sobre el diseño del salpicadero. Evidentemente, para darle más alegría y elegancia al mismo, no podía faltar la firma de la marca y colores a juego con el de la carrocería.

Por su parte, el Fiat Copué estaba disponible con un motor de gasolina de 4 cilindros y 2.0 litros de cilindrada con dos potencias diferentes: un atmosférico de 139 CV y un turbo de 192 CV. Posteriormente, en el año 1996 se incluyeron un nuevo motor 1.8 de 130 CV y un 2.0 con dos potencias diferentes: 147 CV y 220 CV

Pero tal vez, lo mejor de este vehículo es que al igual que el BMW Z3 Coupé resulta ser un vehículo muy exclusivo debido a su bajo volumen de ventas pero que puedes adquirir a un precio bastante económico

FORD PROBE MK2 


Si eres fiel habitual de este humilde blog, recordarás el artículo que escribí sobre el Ford Probe finalizando el mes de julio. Así que nada podré contarte sobre este coche que no haya dicho ya, aunque siempre viene bien refrescar un poco la memoria. 

La última versión del Ford Probe fue la única que llegó al mercado europeo en el año 1993, y dejó de fabricarse en el año 1997, siendo sustituido por otro bello coupé; el Ford Cougar. Pronto, este coche comenzó a tener su fiel legión de seguidores, pasando a ser uno de los coupés más idolatrados del momento, junto al Opel Calibra. 

Se ofrecía con dos mecánicas diferentes. Por un lado, un 4 cilindros de 2.000 c.c que rendía 115 CV, lo cual estaba bien, pero desentonaba con lo que el Probe reflejaba estéticamente. Otra cosa fue la versión V6 de 2.500 C.C (denominada GT) que rendía una potencia de 165 CV, lo cual no es una potencia de escándalo para un deportivo, pero su peso ajustado, una transmisión con relaciones de cambio de corte deportivo, y un sonido bonito, hizo que se convirtiera en la versión favorita de los enamorados de este coche. 


En cuanto a su interior, destacan su volante de generosas proporciones y una consola central orientada hacía el conductor, con el fin de que éste apartara la vista lo menos posible de la carretera para accionar los mandos, lo cual desencaja con el pequeño tamaño de algunos botones. Además, la instrumentación, aunque no tuviera un aspecto deportivo, era muy legible y la información que ofrecía muy completa. 

Pero uno de los puntos fuertes del Probe era un nivel de equipamiento bastante extenso, destacando los materiales en cuero o el asiento de conductor con ajuste lumbar, y su generoso espacio interior, lo que lo convertía en un coche totalmente válido para que viajasen cuatro personas y equipaje con una comodidad aceptable.

HONDA PRELUDE MK5



Tal vez, la última generación del Prelude sea la menos idolatrada de todas las que ha tenido este conocido deportivo japonés, pero paradójicamente eso también lo convierte en el más único de todos. Acusado de tener un comportamiento bastante más burgués que sus predecesores, lo cierto es que en Europa se comercializó con una triple gama de motores acordes a todos los gustos. Así, el motor de menos potencia era un 2.0 de 133 CV, el intermedio un 2.2 de 185 CV y el más potente tenía también un motor 2.2 pero una potencia incrementada hasta los 200 CV.

Pero si hubo un detalle que caracterizó a esta generación del Prelude fue la incorporación del denominado sistema ATTS (Active Torque Transfer System) un innovador control de tracción de transferencia automática del esfuerzo de torsión cuyo objetivo era mejorar la capacidad de impulsión de la rueda delantera.

Esto y mucho más le sirvieron para estar considerado como uno de los 10 mejores coches del año 1998 cuyo precio era inferior a los 30.000 dólares en Estados Unidos por la revista Car and Driver. Sin embargo, el mayor enemigo del Prelude estaba en su propia casa, ya que su precio se había triplicado en comparación con las primeras generación y el éxito de otros modelos como el Accord y el Integra propiciaron que las ventas cayeran hasta las 10.000 unidades anuales, por lo que Honda descartó una nueva generación en el año 2001.


Es cierto que exteriormente no es muy espectacular, y que su interior puede compararse con la de cualquier hatchback de los años 90, pero con este coche te garantizo que conseguirás girar bastantes cabezas cuando pases al lado de alguien. Además, debido a su configuración, puedes usarlo para hacer un viaje con la familia sin tener graves problemas de espacio.

MITSUBISHI ECLIPSE MK2


De todas las generaciones del Mitsubishi Eclipse, para mi gusto esta es, sin duda alguna, la más botina e idolatrada por muchos. No hay que olvidar que buena culpa de ello la tiene su aparición en la primera entrega de la saga Fast and Furious así como en diferentes juegos de la saga Need for Speed.

A diferencia de la primera generación, el Eclipse MK2 presentaba una linea menos angulada, cosa poco común en los coches de la época, además de ser la primera en presentar una versión descapotable denominada Spyder.  

Comercializado entre los años 1994 y 1999, en el año 1997 sufrió un leve restyling cuyo objetivo fue darle un aspecto más agresivo. Para ello, los faros delanteros fueron ligeramente cambiados, adquiriendo una coloración oscura en las áreas internas, los faros antiniebla redujeron su tamaño, se cambió el alerón trasero por uno más alto y también se modificó el parachoques trasero. Ahora bien, donde no se introdujo novedades fue en las motorizaciones, más que nada para compensar el gran salto que había entre la versión menos potente de 145 CV y la versión turbo que rendía 213 CV.


Pero además de tener una imagen muy deportiva, el interior no le desmerecía gracias a unos mandos orientados hacía el conductor y unos asientos de aspecto deportivo que invitaban a plantar tus posaderas durante muchos kilómetros.

Sin embargo, el principal problema que puedes encontrarte a la hora de adquirir un Mitsubishi Eclipse en el mercado de segunda mano es que fue un modelo muy cotizado por los amantes del tuning y las personalizaciones, por lo que si buscas un modelo que conserve cien por cien su aspecto de serie, lo tendrás complicado. 

OPEL CALIBRA


Qué te voy a decir que no sepas ya... Si eres de los que superaron la pubertad en la década de los 90, seguramente el Opel Calibra te provocó más de un esguince cervical cada vez que te cruzabas con uno por la calle y también apuesto a que protagonizó algún que otro sueño húmedo junto a Pamela Anderson, Cindy Crawford o Claudia Schiffer. Y si eres demasiado joven para entender lo que te quiero decir, te lo resumiré con una simple frase: el Opel Calibra fue uno de los coches más idolatrados de los 90. 

Utilizando la misma plataforma y mecánicas del Opel Vectra, el Calibra fue presentado en el año 1989 como un 2+2 plazas que venía a cumplir la complicada misión de sustituir a otro icono de la marca germana como el Opel Manta. 

En España se empezó a vender en el año 1990, hasta que dejó de fabricarse en el año 1997, pasando a mitad de su vida comercial por un restyling que supuso una modernización tanto de su exterior como en la mejora de las calidades de los elementos del interior


En cuanto a las opciones mecánicas, la versión de acceso a la gama estaba dotada de un propulsor de cuatro cilindros en línea 2.0 de 115 CV que ya había sido instalado en otros modelos de la marca, por lo que su fiabilidad estaba más que contrastada. Un escalón posterior encontramos el famoso motor "tapa roja" 2.0 16v de 150 CV, considerado como uno de los mejores motores de Opel en lo que a prestaciones se refiere. Además, más adelante se comercializó una versión turbo de este motor que rendía 204 CV, marcando el inicio de los conocidos 2.0 Turbo de Opel. Sin embargo, con motivo de las normas anticontaminantes este motor tuvo que dejar de fabricarse, y Opel lo sustituyó por un bloque de igual cilindrada pero con una potencia reducida a los 136 CV. Y como colofón final, tenemos un V6 atmosférico de 2.5 litros de cilindrada y 170 CV. 

Pero el principal problema que podemos encontrar a la hora de adquirir un Calibra es el mismo que he comentado anteriormente con el Eclipse: es un modelo que invita a su personalización, por lo que si quieres un modelo fiel al de serie tendrás que buscar mucho, aunque no será tan complicado como con el Eclipse, al ser un vehículo que se vendió bastante bien. 

TOYOTA CELICA MK7



Al igual que ocurre con el BMW Z3 Coupé, decantarse por la séptima generación del Toyota Celica con la idea puesta en tener un coche clásico en pocos años es una decisión que requiere ser muy meditada, ya que la primera hornada de este modelo data del año 1999. ¿Por qué no decantarse entonces por un modelo de la sexta generación? Evidentemente, esta es una opción bastante razonable, pero el hecho por el cual apuesto por la séptima generación es sencillamente porque se trata de la última que se ha fabricado del legendario deportivo de Toyota, lo cual puede darle un plus de melancolía histórica con el paso del tiempo. 

Además, con esta generación se puede afirmar que Toyota volvió a las raíces deportivas del Celica, con una línea de diseño bastante más deportiva que era todo un guiño a las formas de la tercera generación, así como unas prestaciones y comportamiento en carretera más agresivo. 

Mecánicamente, el Celica estuvo disponible con dos motorizaciones totalmente nuevos dentro de la marca. La versión de acceso equipaba un motor de 1.8 litros de cilindrada que rendía una potencia de 145 CV, mientras que la versión más potente incrementó su potencia hasta los 192 CV; ambos, de cuatro cilindros. 


Sin embargo, una de las bazas del Celica MK7 era sin duda un peso contenido que no sobrepasaba de los 1.100 kg, lo que suponía una reducción de hasta 90 kg respecto a la generación anterior, lo que unido a una distancia entre ejes que hacía que las ruedas estuvieran prácticamente en los extremos de la carrocería otorgaban al Celica una gran estabilidad a gran velocidad. 

De modo que, aunque todavía le quede más tiempo que otras alternativas para convertirse en un clásico, este Celica es el último exponente del fin de una doble era: la era del Celica, que estuvo viva durante siete generaciones a lo largo de 35 años, y el fin de la tendencia por parte de muchos fabricantes a comercializar vehículos deportivos en su catálogo a partir del año 2004, cosa que afortunadamente se ha revertido. 

VOLKSWAGEN CORRADO


No sé tú, pero creo que el Volkswagen Corrado es uno de los vehículos más bonitos que la marca alemana a fabricado a lo largo de su historia, a pesar de que siempre se le ha catalogado como un coche de aspecto triste para ser un coupé. Tal vez, tenga mucho que ver en ello el detalle de que su carrocería lleva el sello de Karmann, siendo uno de los últimos modelos de la marca que ha llevado la firma de este ilustre carrocero. 

Seguramente el Corrado te recuerde mucho al Volkswagen Scirocco, por lo que es natural pensar que fue el sustituto de éste, pero nada más lejos de la realidad, ya que desde que el Corrado saliera a la venta en el año 1988 y hasta el año 1992, ambos modelos convivieron juntos aunque jugaban en divisiones diferentes al encuadrarse el Corrado como un modelo de prestaciones y comportamiento superior destinado a competir con modelos de BMW o incluso Porsche. 

Inicialmente, el Corrado se comercializó con dos motores disponibles: un 1.8 de 136 CV y otro de igual cilindrada de 160 CV. Sin embargo, a partir de 1992, y coincidiendo con un leve restyling estético, se introdujeron dos nuevas motorizaciones: un 2.0 de 136 CV que sustituía al 1.8, y el aclamado e idolatrado VR6 de 190 CV 



Por su parte, el interior cumplía con los dos requisitos de todo coche alemán: calidad de materiales y excesiva sobriedad, sobre todo en este caso, ya que su diseño era idéntico al del Passat, algo que para un coche destinado a transmitir deportividad podía provocar más de un gatillazo. 

Pero a pesar de todas sus cualidades, el Corrado pasó con más pena que gloria por el mercado automovilístico, lo que le convierte en una buena pieza para quienes busquen exclusividad. Y no fue un fracaso porque fuera mal coche, sino porque resultó ser un vehículo demasiado caro (incluso para ser un Volkswagen) Cabe como ejemplo que en comparación con un Golf de idéntica motorización, el Corrado tenía un precio que superaba los 2.000.000 de pesetas (12.000 euros)

CONCLUSIÓN

Y hasta aquí el repaso a estos nueve fantásticos coches que protagonizaron muchos artículos de revistas y algún que otro sueño en el mundo del motor. Coches que un plazo máximo de 10 años seguramente se convertirán en vehículos dignos de ser exhibidos en cualquier concentración de clásicos y que a día de hoy puedes adquirir en mejores o peores condiciones pero sin dejarte un excesivo dinero en el intento. 

Ahora bien, creo que este es un artículo que se presta mucho a la opinión de quien lo lea. Por eso te invito a que aportes tu granito de arena en los comentarios. ¿Y tú, cuál te comprarías entre estos nueve candidatos? ¿Añadirías algún otro modelo, y por qué? 

Comentarios

  1. Buena review de estos coupés.

    Personalmente el Fiat y el Opel estéticamente me parecen que están un paso atrás comparado con el resto. Respecto al Ford Prove comentar que es casi imposible encontrar repuestos del motor, un familiar tenía el Prove v6 y acabó en un desguace con ciento y pico mil kilómetros por no encontrar un repuesto (no recuerdo cual), una verdadera pena.

    Por otra parte hay un coupé que me tiene enamorado desde hace mucho tiempo es el Bmw Serie 8 que bajo mi opinión será un coche que se revalorizará bastante. De segunda mano hay de todo tipo de precios en función de los kilómetros.

    Un saludo.

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    1. Ufff. El BMW Serie 8 es un cochazo. Hace unos meses tuve la ocasión de contemplar uno que estaba incluso con el capó abierto mientras cuatro hombres conversaban alrededor de él para hacer una compra-venta aunque no pregunté el precio. Lástima que se me olvidara el móvil en casa para hacer instantáneas (como me ocurre en muchas ocasiones, jejeje)
      Un saludo, y muchas gracias por tu aportación en mi humilde blog.

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  2. Antes de nada una pequeña corrección en un articulo que me resulta apasionante, el Corrado apareció en el 88 (culpa es de los duendes de imprenta sin duda, jeje) por lo que ya es un clásico de pleno derecho.
    Bien... entrando en materia ¿cual me compraria? cualquiera es una excelente eleccion...
    El GTV es un deleite para los sentidos y lo compraria en version Spider, ¡creo que tiene uno de los mejores interiores que haya visto jamas. Aunque si tuviera que elegir por mecanica me quedaria con los 6 cilindros y la propulsion trasera del Z3 Coupe.
    Puestos a añadir algún cupé de precio asequible y ya que mencionas al Calibra que te parece su hermano pequeño el Tigra?, en su momento me gustaba mucho. Tampoco estaba nada mal el Rover Coupe sobre todo el Turbo, y el Accord cupé.
    Otra pequeña joyita era el MX-3 que en su dia contaba con el V6 mas peque del mundo, otro japo humilde pero con acentuada personalidad cupera era el Nissan 100NX.
    Un saludo.

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    1. Gracias por la corrección Xavi, es una errata que se me ha colado, y eso que he repasado el artículo unas cuantas veces, jejeje. Que haría yo sin ti... Por cierto, el Tigra también se me pasó por la cabeza, pero no quería poner más de un vehículo de cada marca.
      Un saludo ;)

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  3. Gracias por la mención, sin duda los ejemplos que expones aquí serán clásicos en un futuro puesto que son vehículos de ocio e incluso me atrevería a decir que algunos ya tienen ese estatus. Y respondiendo a tu ultima pregunta, difícil quedarse con uno, el BMW siempre me gustó mucho al contrario que mucha gente, y el Alfa Romeo en estética y si monta ese V6 quede ser una buena elección. Aunque probablemente mi elección final seria el Mitsubishi Eclipse puesto que es un coche muy poco visto aquí y si puede ser alguna de esas versiones que montaron tracción total, mejor.

    Saludos!

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    1. La mención es lo menos que podía hacer, no en vano la idea del post se me ocurrió gracias al tuyo, así también tienes parte del mérito. Y comparto también parte de tu decisión, ya que el Eclipse es un coche que me encanta, es más, a unos 20 km de donde vivo hay un desguace donde tienen en una plataforma un Eclipse rojo que está pidiendo a gritos "que alguien me rescate de aquí y me devuelva a la vida" Se me escapa una lágrima cada vez que lo veo...

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