Catalogar el estilo de Colani es bastante complicado, aunque él mismo lo definió con el término "Biodinámica". Bajo este término podemos definir un estilo marcado por la obsesión hacía las formas redondas, lo que se traducen en diseños pocos convencionales que le han servido para ser premiado y alabado a la vez que repudiado y criticado.
Guste o no, lo cierto es que la aportación de Colani al mundo del automóvil es única. A parte de
sus locos diseños,
Colani también hizo numerosas modificaciones sobre vehículos de producción con el fin de mejorar su eficiencia aerodinámica.
Una de estas creaciones fue la realizada sobre el Trabant 601 Universal, un coche producido inicialmente por el fabricante de la Alemania Oriental VEB Sachsenring.
Sobre este modelo, Colani creó un nuevo frontal que tenía por objetivo mejorar la aerodinámica del coche, y ofrecer, de paso, un mayor atractivo estético en general. La pieza central era un capó delantero completamente rediseñado, hecho de fibra de vidrio que eliminaba la parrilla plana y vertical del 601 para sustituirla por una nariz redondeada y afilada que recordaba a un prototipo de Le Mans o a un pez (fiel a su estilo Bio-Design) Los faros circulares clásicos se mantenían, pero ahora estaban separados y quedaban "encajados" en una estructura mucho más fluida. Además, este kit incluía espejos retrovisores con formas de gota de agua y tapacubos lisos para reducir las turbulencias en las ruedas.
Aunque el kit se promocionó y se fabricaron algunas unidades (se estima que la producción fue extremadamente limitada, apenas unas decenas de kits), fue un fracaso comercial por razones lógicas de la época.
En primer lugar, porque los ciudadanos de la antigua RDA querían deshacerse de sus Trabant para comprar Volkswagens u Opels usados de Occidente. Nadie quería gastar dinero en "maquillar" un coche del que intentaban escapar. Por otra parte Este kit fue comercializado por un precio que representaba una fracción considerable de lo que valía el coche entero en el mercado de segunda mano de aquel entonces. Y por último, este kit contrastaba estéticamente con la parte posterior del Trabant, que al no alterarse seguía presentando una estética muy cuadrada y obsoleta, rompiéndose así la coherencia estética general del vehículo.
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