A día en el que escribo este artículo, 17 de marzo de 2026, el panorama en las estaciones de servicio es, cuanto menos, inquietante. Como bien sabes, la escalada de tensión en el Estrecho de Ormuz y el conflicto con Irán han provocado que el precio del diésel y la gasolina se disparen en un visto o no visto, con el gasóleo amenazando, o incluso ya superando la barrera psicológica de los 2 euros por litro en España.
De modo que, ahora más que nunca, ser eficientes a la hora de conducir y tratar de ahorrar lo máximo posible en el gasto de combustible se ha convertido en una prioridad. A lo largo de todos los años escribiendo
en este humilde blog sobre multitud de temas relacionados
con el automóvil, puedo asegurarte de que el ahorro no solo depende de
la tecnología de tu motor, sino de la inteligencia táctica al volante.
De modo, que aquí te traigo algunas recomendaciones y consejos para
ahorrar combustible y dinero.
CONDUCCIÓN EFICIENTE. EL “HYPERMILING” COMO ARTE
Para
gastar poco combustible mientras conduces no es necesario conducir un
prototipo o extraño coche creado exclusivamente en el
bajo consumo, sino que siguiendo unos sencillos consejos es posible reducir el consumo de nuestro vehículo. Veamos.
1. La inercia es tu mejor amiga (consumo 0,0)
La mayoría de los conductores olvidan que, en los coches de inyección modernos, al levantar el pie del acelerador con una marcha engranada, el consumo es estrictamente cero. Teniendo en cuenta este precepto, resulta crucial el saber anticiparse a los fenómenos visualmente predecibles, como pueden ser un semáforo en rojo, señales de Stop o Ceda el Paso, aproximaciones a glorietas, etc. ¿A qué me refiero con todo esto? Pues a que no seas burro y vayas con el pie pisado en el acelerador hasta apurar la frenada al máximo. Si ves que 300 o 400 metros más adelante, sí o sí, vas a tener que detenerte o frenar, suelta el pie del acelerador y deja que la inercia haga su “magia”; todos esos metros que avances “a vela” o usando el freno motor son metros que avanzas con consumo cero. Y lo mismo se aplica si te encuentras en un tramo de pendiente descendiente; aprovechar las bajadas puede reducir el gasto total en un 15%.
2. La dictadura de las R.P.M.
Seguramente habrás leído en multitud de artículos o visto en
innumerables vídeos que, para consumir poco, en motores diésel debes
cambiar de marcha entre las 1.500 y 2.000 rpm, mientras que en motores
gasolina esta cifra se estira hasta 2.000-2.500 rpm. Este consejo es
cierto, pero en parte, ya que sería recomendable en situaciones en las
que no debas exigir al motor. Si necesitas potencia, no hagas esto
jamás, ya que obligarás al motor a trabajar en un régimen inadecuado
(por mucho que pises el acelerador, el motor no dará más de sí) y el
consumo se verá afectado; vamos, que no vas a ahorrar combustible y
encima estás maltratando tu motor. Mejor circular siempre en un régimen
óptimo que no te obligue a pisar el acelerador en exceso.
3. Aerodinámica y neumáticos.
Unos neumáticos con 0,5 bares menos de presión de la
recomendada disparan el consumo un 4%. Del mismo modo, llevar las
ventanillas bajadas a partir de 80 km/h genera una resistencia mayor que
el uso del aire acondicionado. De modo que procura revisar las presiones, como mínimo, una vez al mes.
4. Arranque inmediato y el sistema Star/Stop.
Salvo que tu vehículo peine ya bastantes canas, olvida el mito de tener que esperar dos minutos para calentar el motor al ralentí. Los motores actuales están diseñados para iniciar la marcha a los pocos segundos de arrancar. En unos 30 segundos el aceite ya habrá llegado a todas las partes del motor, y al poco también alcanza su temperatura óptima.
¿Y qué ocurre con los sistemas Star/Stop? Pues aquí voy hacer un poco de abogado del diablo y voy a darte mi opinión personal. ¡DESCONÉCTALO! <<¿Pero no ayuda eso a ahorrar combustible?>> te estarás preguntando. Si, ayuda, y aunque los coches con este sistema llevan baterías AGM o EFB (mucho más resistentes) y motores de arranque diseñados para soportar miles de ciclos más que uno convencional, lo cierto es que no se puede vencer a la física, y concretamente tres factores importantes.
Estrés térmico y lubricación: El momento de mayor desgaste de un motor es el arranque. Al detenerse el motor, la bomba de aceite deja de girar (en la mayoría de modelos). Si el motor se apaga justo después de una conducción exigente, el aceite se estanca y no refrigera partes críticas como el turbo.
Fatiga de la batería: Aunque sean baterías especiales, son extremadamente caras (pueden costar el doble o triple que una normal). Forzarlas constantemente acorta su vida útil, y el ahorro en combustible a veces no compensa el cambio prematuro de la batería.
Soportes del motor: Cada vez que el motor arranca, genera una vibración y un "sacudida". Con el tiempo, esto acelera el desgaste de los silentblocks (soportes de goma) del motor.
APROVECHA LOS DESCUENTOS Y PROGRAMAS DE FIDELIZACIÓN DE LAS GASOLINERAS.
Con
los precios actuales, estar registrado en un programa de puntos ya no
es opcional, es una estrategia de supervivencia. Las grandes petroleras
han reforzado sus ecosistemas digitales para competir con las
gasolineras low cost.
A continuación, te dejo a grosso modo los programas que tienen las compañías más conocidas.
1. Repsol (App Waylet) Ahorro de entre 5 y 20 cts./litro según servicios contratados (luz, gas)
2. Moeve (App: Gow) Descuento directo y acumulación de saldo para compras en comercios asociados.
3. BP (App MiBP) Puntos canjeables y descuentos directos de hasta 10-15 cts./litro con tarjetas bancarias vinculadas.
4.
Shell (App Disa) Descuentos de hasta el 4% si eres cliente de
entidades como ING (usando Topii) o Abanca. Además, si usas la App de
Disa, te puedes ahorrar aproximadamente 1 € por cada llenado de depósito
y acumular puntos para futuros descuentos y promociones.
5. Plenoil / Ballenoil (App propia) Precios ya ajustados (hasta 15 cts. menos que las premium) y promociones de bienvenida
También
te aconsejo que utilices Apps de comparación en tiempo real como GasAll
o el Geoportal de Gasolineras del Ministerio para localizar "islas de
ahorro" antes de salir de casa.
¿Y ES MEJOR LLENAR EL TANQUE, O REPOSTAR POCO A POCO?
Aquí
tenemos la gran pregunta… Con los precios subiendo casi a diario, es
fácil tener la tentación de repostar, aunque sea un cuarto de depósito,
antes de que mañana o dentro de tres días el precio sea más alto. Pero
claro, también tendremos más peso en nuestro coche. Muchos dicen: "Si
llevo el tanque lleno, el coche pesa más y gasta más". Es cierto, pero
la diferencia es insignificante comparada con la subida que se está
experimentando. Por ejemplo, llenar 20 litros extra añade unos 15 kg
(como llevar una maleta pequeña). El aumento de consumo es de apenas un
0,2% - 0,5%, por lo que si el precio de la gasolina sube un 2% de un día
para otro, el ahorro por "menos peso" se evapora instantáneamente.
Pero
tampoco hay que volverse locos e ir repostando cada dos o tres días
ínfimas cantidades. La frecuencia castiga; ir más veces a la gasolinera
implica desvíos, arranques en frío y pérdida de tiempo, lo que suele
anular cualquier ahorro por peso.
Por eso,
yo te recomendaría la “Regla del medio tanque”. Es decir, repostar
cuando tu depósito esté entre menos de la mitad y más de ¼,, ya que mantener el tanque por encima de la mitad también reduce la cantidad de aire en el depósito, lo que minimiza la evaporación del combustible, especialmente en climas cálidos.
De todas formas, no desaproveches los casos de “llenado estratégico”. Vamos, que si encuentras una gasolinera con un precio significativamente más bajo de lo habitual, aproveches para llenar el tanque. El ahorro por el menor precio del litro compensará con creces el ligero incremento de consumo por el peso del combustible.




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