SUZUKI REGINA / G70: CUANDO LA ELECTRIFICACIÓN NO SIEMPRE ES EL CAMINO A SEGUIR.

 


El mundo de los prototipos automovilísticos siempre ha sido emocionante debido a su diversidad. Prototipos encaminados a descubrir el futuro lenguaje de diseño del fabricante, prototipos de futuros modelos comerciales, otros que simplemente son un “show car”, y también tenemos concepts que han servido como laboratorio de ensaño y propuestas futuras. En este último apartado, podemos destacar los modelos encaminados a buscar la máxima eficiencia energética y el mínimo consumo, buscando así una movilidad urbana más sostenible.

Y en este artículo vamos a conocer una propuesta interesante a la par que original, con un diseño atrevido y una filosofía técnica muy centrada en la ligereza y la aerodinámica: el Suzuki Regina, o también conocido como Suzuki G70.

 

ORIGEN Y PRESENTACIÓN.

 


 

 

El Suzuki Regina fue  presentado por primera vez en el Salón del Automóvil de Tokio de 2011, como parte de la apuesta de Suzuki por un nuevo coche compacto de alcance global. Posteriormente, este mismo prototipo fue exhibido en el Salón de Ginebra 2012, pero ya bajo el nombre de Suzuki G70

El cambio de nombre no fe algo casual, ya que “G70” hace referencia a las emisiones de CO₂, que Suzuki declaró en unos 70 g/km, uno de los objetivos clave del desarrollo del prototipo.

 

SU TRIPLE FILOSOFÍA: LIGERO, AERODINÁMICO Y EFICIENCIA. 

 


 

El objetivo que Suzuki quería alcanzar a la hora de crear el Regina / G70 estaba enmarcado dentro de una visión muy clara: hacer un vehículo extremadamente eficiente pero sin recurrir a una motorización eléctrica. Para lograrlo, se apoyó en tres pilares fundamentales:

 

LIGEREZA

El peso del prototipo es sorprendentemente bajo: apenas 730 kg, lo que es muy poco para un coche de cinco puertas. Gracias a esta ligereza, se reducía drásticamente el consumo y las emisiones.

 

AERODINÁMICA

Suzuki afirmaba que había logrado un coeficiente de arrastre un 10 % inferior al de sus modelos actuales del segmento A. Para lograrlo, el diseño incorporaba ciertos elementos pensados para la eficiencia, como las ruedas traseras semicarenadas (cubiertas parcialmente) y una carrocería muy fluida. Según Suzuki, cada decisión estética contribuía a minimizar la resistencia al viento.

 

MOTOR EFICIENTE Y COMPACTO

En lugar de depender de un tren motriz eléctrico, el Regina / G70 cuenta con un motor de combustión interna de solo 800 cc, pero con turbocompresor para extraer más potencia. Este motor estaba combinado con una transmisión automática tipo CVT que ayudaba a mantener el motor en rangos óptimos de uso.

El sistema propulsor también incluía sistema start-stop y sistema similar a la  frenada regenerativa para recuperar energía cinética y minimizar pérdidas. Gracias a todo ello, el consumo declarado ronda los 3,1 litros por 100 km

 

UN DISEÑO DEMASIADO ORIGINAL, PERO PRÁCTICO.

 


El Regina tiene un aspecto muy característico: su silueta recuerda a la de un pez globo por su perfil abultado pero aerodinámico, incorporando en su parte trasera un difusor completamente funcional. Además, sus color en verde combinado con el techo en blanco y llantas a juego enfatizaban su carácter ecológico y moderno.  

 



 

Mientras, en el interior, destacaba una consola central táctil muy prominente, desde la cual se controla prácticamente todas las funciones, y los colores del habitáculo, que continuaban la estética exterior

 

LO QUE SUZUKI DEMOSTRÓ CON ESTE PROTOTIPO. 

 

Aunque el Regina / G70 no llegó a producción, su existencia es muy relevante, porque representa una hoja de ruta tecnológica y conceptual para pequeños urbanos altamente eficientes, demostrando que la ligereza seguía siendo una de las mejores herramientas para reducir consumos y emisiones. Y para los entusiastas del mundo automotor, el Regina / G70 es un recordatorio de que no todos los caminos hacia la “sostenibilidad” pasan necesariamente por baterías: a veces, el diseño y la ingeniería tradicional tienen muchísimo que aportar.

 

 

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