Hoy en día casi todos los vehículos que puedes comprarte en España tienen, en mayor o menor medida, algún tipo de hibridación. Sin embargo, no hace muchos años la cosa era bien distinta, y decir vehículo híbrido era sinónimo de Toyota Prius.
Pero lo cierto es que el Prius no andaba solo en esta arriesgada aventura de entonces, ya que tuvo que competir con otro vehículo japonés que presentaba una tecnología diferente: el Honda Insight.
El Honda Insight nació originalmente en 1999 en Estados Unidos como el primer híbrido comercializado en Norteamérica, adelantándose incluso al Toyota Prius en dicho mercado.
ASÍ ERA EL HONDA INSIGHT (MK2).
El Honda Insight presentaba un diseño contemporáneo que buscaba la eficiencia aerodinámica. Sus dimensiones eran las típicas de un coche del segmento compacto, con una longitud de 4,4 metros. Presentaba una carrocería muy aerodinámica en el que se puso especial empeño en la eficiencia en todos los aspectos. El diseño tipo Kammback mejora mucho la aerodinámica, pero no se libra de tener algunas pegas, como que la visibilidad a través del alerón trasero fuese deficiente.
En el interior, el diseño del salpicadero Guarda similitudes importantes con el Honda Civic Hybrid, sobre todo en lo relativo a la filosofía de la colocación de algunos mandos y su relación con el conductor, aunque la calidad percibida no llegase a la del Civic. Delante, el espacio para los ocupantes era correcto, sin embargo, las plazas traseras ofrecía un espacio más limitado, donde personas de más de 1,75 metros rozaban con el techo, y tampoco destacan en anchura, tres personas van a ir apretadas, ni en longitud, donde un pasajero alto va a rozar las rodillas contra los asientos posteriores.
Por su parte, la zona de carga era más versátil, empezando por el detalle de que los asientos se pueden abatir de forma asimétrica. El maletero cubica 408 litros incluyendo el doble fondo, que puede echarse hacia abajo con un mecanismo manual.
El corazón mecánico del Honda Insight era el sistema IMA (Integrated
Motor Assist), una tecnología más sencilla y rudimentaria que la de sus
competidores directos. Combinaba un motor de gasolina 1.3 SOHC heredado
del Honda Jazz, de 88 CV con uno eléctrico de 14 CV, alcanzando una
potencia máxima conjunta de 98 CV; no está mal considerando que el coche
tiene un peso relativamente bajo, 1.204 a 1240 kg en vacío
La principal diferencia de este sistema respecto al del Toyota Prius, es que el sistema de Honda es semihíbrido, es decir, que el motor eléctrico sólo cumple funciones de asistencia y no es un propulsor autónomo como tal. El coche sin gasolina no se mueve. Pero ojo, no pienses que se trataba de un "microhíbrido", porque en determinadas condiciones de baja aceleración el motor de gasolina deja de consumir y pasa a un estado de mínima retención (válvulas cerradas), y sólo empuja el motor eléctrico. En esos momentos el consumo de gasolina es cero, aunque aguantaba así poco tiempo.
De esta forma, a la hora de conducir el Insight se podía conducir como un coche automático normal y corriente, o bien hacer caso a sus indicaciones (Honda Eco Assist) para reducir el consumo bastante. Y hablando de consumos... ¿Cuánto gastaba? Pues según cifras de homologación, los consumos del Insight rondaban los 4,4 - 4,6 litros cada 100 kilómetros, eso sí, teniendo cuidado con la forma de conducir, a velocidades legales y haciendo uso del botón Eco la mayor parte del tiempo. Si se conducía de forma más alegre sin mirar consumos las medias no llegaban a 7 litros. Nada mal, ¿verdad?
SU COMERCIALIZACIÓN.
El Honda Insight se caracterizaba por tener unos precios competitivos con coches semejantes y motor convencional, es el híbrido más asequible del mercado, y dicho sea de paso, el primero en ser asequible en Europa. La versión más económica, sin incluir ayudas del Gobierno de la época (como el Plan 2000 E) salía por 19.800 euros.
Pero a pesar de ser un coche con un precio muy interesante, varios factores propiciaron que sus ventas fueran meramente testimoniales:
- Marketing inexistente: Honda apenas realizó publicidad del modelo tras su lanzamiento, lo que impidió que el público conociera sus virtudes.
- Competencia feroz: El Toyota Prius de tercera generación ofrecía más potencia (136 CV) y espacio por un precio que, aunque superior, resultaba más atractivo para el comprador de híbridos.
- La estocada del Auris: El lanzamiento del Toyota Auris Hybrid fue definitivo, ya que ofrecía un espacio similar al Insight pero a un precio más barato.
Debido a que las ventas no cumplieron con los objetivos previstos y a la mala aceptación del mercado, Honda decidió poner punto final a su producción en febrero de 2014 (apenas unos años después de su lanzamiento), retirándolo definitivamente del catálogo.







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