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TODO LO QUE NECESITAS SABER SOBRE EL COCHE ELÉCTRICO (EXPLICADO PARA DUMMIES)

 

Los coches eléctricos son cada vez más comunes dentro de la oferta de vehículos nuevos, y se postulan como el futuro inmediato hacía una nueva movilidad. ¿Pero cuáles son sus principales carácterísticas? ¿Cómo se recarga un coche eléctrico? ¿Su conducción es similar a la de un coche de combustión? 

 

Nadie pone en duda que la aparición del automóvil supuso toda una revolución en lo que a movilidad se refiere, y para muchos, hoy en día estamos solamente en el comienzo de la inminente segunda revolución de dicha movilidad cuyo protagonista indiscutible es el coche eléctrico. Desde hace años la proliferación del coche eléctrico se está haciendo patente, ya cada vez son más los fabricantes que apuestan por la futura movilidad eléctrica. 

Como todo, el coche eléctrico tiene sus ventajas y también sus inconvenientes, pero hoy en día el principal hándicap con el que se sigue enfrentando es el desconocimiento de los clientes sobre ellos. Muchas de estas dudas se centran el aspectos como los modos de carga del coche eléctrico, si su conducción difiere mucho a la de un coche convencional, cómo debemos calcular su consumo y autonomía, etc. De modo te invito a seguir leyendo estas líneas donde vamos a tratar de solucionar estas y otras dudas relacionadas con el coche eléctrio de una forma sencilla y clara.


LA CAPACIDAD DE LAS BATERÍAS

 

Como sabrás perfectamente, la principal diferencia entre un coche eléctrico y uno de combustión es que el primero no necesita ningún tipo de carburante para funcionar, o sea, que carece de depósito de gasolina. En su lugar posee una batería (por lo general de iones de litio, pero no vamos a entrar en tecnicismos) que, al igual que ocurre con un depósito de gasolina, tiene una cierta capacidad de almacenaje. Y aquí no hay secreto ninguno, si un depósito de gasolina tiene más capacidad cuanto más grande sea, con una batería ocurre lo mismo. 

Hasta aquí las similitudes; ahora vamos con las diferencias. La primera es más bien anecdótica: mientras la capacidad de un depósito de gasolina se mide en litros, la de una batería se mide en kilovatios hora (kWh) Ahora bien, la segunda diferencia es más importante. Porque a diferencia de lo que ocurre con un vehículo de combustión, en el que prácticamente puedes emplear el 100% de la capacidad del depósito de combustible, con un coche eléctrico no podemos utilizar toda su capacidad, ya que no se pueden descargar por completo ni tampoco llenar absolutamente al 100%. Traduciendo, es como si en un coche de gasolina no pudiésemos utilizar los litros que quedan en el depósito cuando entramos en la reserva.

 

LA AUTONOMÍA DEL COCHE ELÉCTRICO

 


 

Aquí tampoco hay mucho misterio que resolver, ya que la forma de medir la autonomía de un coche eléctrico es la misma que la que se aplica a un vehículo de combustión. Por ejemplo, si nuestro coche "tradicional" tiene un depósito de 50 litros de gasolina y su consumo medio es de 10 litros cada 100 kilómetros, pues evidentemente la autonomía estimada es de 500 kilómetros. Pues con uno eléctrico se mide igual: si la capacidad de nuestra batería es de 50 kWh y consumimos 10 kWh cada 100 kilómetros, pues evidentemente la autonomía también será de 500 kilómetros. 

Sin embargo, un aspecto que hay que tener en cuenta, es que así como en un depósito de gasolina siempre caben los mismos litros, las baterías van perdiendo capacidad a medida que envejecen. En la actualidad, los fabricantes consideran que una batería está mal y debe ser reemplazada en garantía cuando la capacidad de la misma se ha reducido en un 30%. Es decir, si compramos un coche eléctrico con 300 km de autonomía, el fabricante nos cambiará las baterías en garantía (siempre que estemos dentro del plazo, normalmente de 8 años) cuando nuestras baterías no sean capaces de llegar a los 210 km de autonomía.

 

¿CÓMO SE CARGA LA BATERÍA DE UN COCHE ELÉCTRICO? 



Y ahora sí, entramos en el tema que seguramente más interés levantará para los interesados: me refiero, como no,  a los modos de carga disponibles y tiempo de carga del coche eléctrico, así que vamos a desglosar los aspectos básicos de la carga y los diferentes “niveles”  disponibles

Hablando de forma simple, las baterías de un coche eléctrico son como versiones gigantes de la baterías que podemos encontrar en cualquier Smartphone. Estas baterías retienen la electricidad de corriente continua (CC) y la suministran a demanda, en nuestro caso cuando pisamos el pedal del acelerador. Y al igual que enchufamos nuestro Smartphone a la red para cargar la batería, lo mismo debemos hacer con el coche eléctrico, aunque en este caso hay tres aspectos fundamentales a tener en cuenta. 

  • Cuánta electricidad se puede extraer de la fuente: no es lo mismo, por ejemplo, una línea de 10 kW que otra de 5 kW. En este caso, con la primera cargaremos la misma cantidad en la mitad de tiempo. 
  • Cuánta electricidad puede aceptar el automóvil: si un automóvil eléctrico solo puede aceptar hasta 6,6 kW, limitará una línea de 10 kW a esos 6,6 kW que es capaz de soportar.
  • El tamaño de la batería: evidentemente, una batería más grande tarda más en cargarse que una más pequeña.

Y aquí es donde encontramos la otra gran diferencia, ya que mientras en un surtidor convencional de gasolina siempre repostamos a la misma velocidad, cargar nuestro vehículo eléctrico nos llevará más o menos tiempo en función del tipo de cargador que estemos usando. ¿Y cuántos tipos de toma podemos encontrar? Pues básicamente podemos distinguir tres tipos de recarga: 

 

EN UN ENCHUFE DOMÉSTICO (NIVELES 1 Y 2)

 


 

Cuando enchufa un automóvil eléctrico a una toma de corriente doméstica estándar de 120 voltios, obtiene una carga de nivel 1, mientras que si lo hacemos en una toma con una potencia de 240 voltios, (igual que lo que se usa para electrodomésticos de alta potencia como hornos, secadoras de ropa, calentadores de agua y acondicionadores de aire) estamos hablando del nivel 2. 

Como podrás imaginar, la diferencia radica en el tiempo de recarga que debemos emplear según el nivel que estemos usando, ya que si lo hacemos en una toma de nivel 1 podremos necesitar hasta 40 horas para cargar, desde vacío, la batería de un Nissan Leaf de 62 kWh. De modo que el nivel 1 es el más adecuado para propietarios híbridos enchufables cuyos vehículos podrían recargarse completamente en menos de 8 horas.

Por eso, los propietarios de vehículos eléctricos generalmente tienen una línea de 240 voltios en su garaje (nivel 2), ya que con cargas de 8 a 10 horas de duración pueden cargar sus baterías por completo desde vacío, aunque la mayoría de usuarios no apuran tanto sus baterías y suelen completar su carga todos los días en lugar de llenarlo casi desde vacío. 


EN UN PUNTO DE CARGA DOMÉSTICO O PÚBLICO (NIVEL 3)

 


 

Una de las opciones por la que optan la gran mayoría de usuarios de un coche eléctrico es la de instalar en el garaje particular o comunitario, un punto de carga monofásico. Su gran ventaja frente a los enchufes tradicionales es que nos permite cargar nuestro vehículo por completo en un periodo de seis horas como máximo. 

Este modelo de puntos de recarga es mucho más seguro, rápido y fiable que los dos anteriores, además de suponer mayor ahorro en la factura de la luz si aprovechamos para hacer la recarga en horario nocturno.

Pero además tenemos la ventaja de que podemos encontrar puntos de carga de intensidad trifásica en lugares como centros comerciales, parkings y otros aparcamientos de uso privado y público. ¿En qué se diferencia un punto monofásico de uno trifásico? Pues que en esto últimos el tiempo de carga se reduce entre dos y tres horas al tener una potencia de carga mayor, y con la ventaja de que muchos espacios habilitan este servicio a sus clientes de forma gratuita. Así que puedes ir a un centro comercial a realizar compras, o ir al cine con la familia, y mientras disfrutas de tu momento de ocio dejar tu coche eléctrico cargando y llenar la batería totalmente gratis.


EN UN SUPERCARGADOR (NIVEL 4)  

 

 

 

El modelo más habitual en la calle, gracias a las compañías que quieren potenciar la movilidad sostenible, es el estándar 4. Esta recarga, conocida como recarga rápida, es aquella que permite cargar el 80% de la batería en solo media hora.

El inconveniente es que este modelo no es aún instalable en el hogar, debido a la infraestructura que requiere en la actualidad, pero es la mejor opción para viajes largos, ya que el tiempo empleado en el que se suele tomar un tentempié y estirar la piernas será más que suficiente para tener nuestro vehículo eléctrico preparado para hacer otra buena tanda de kilómetros. 

 

¿Y CÓMO SE CONDUCE UN COCHE ELÉCTRICO? ¿DIFIERE MUCHO A UNO DE COMBUSTIÓN?

 

 

En realidad, conducir un coche eléctrico no es muy diferente a hacerlo con un coche de combustión interna. Los cambios más significativos que notarás son los siguientes:

La ausencia del ruido del motor en el coche eléctrico: A la hora de conducir un eléctrico, disfrutaremos de su silencio y ausencia de vibraciones, lo que se traduce en un agradable confort de marcha... y también de una extraña sensación y asombro cuando conducimos por primera vez.

La ausencia del cambio de marchas: pues no, en un vehículo eléctrico no verás la tradicional palanca de cambios, por lo que tampoco encontrarás pedal de embrague ya que un vehículo eléctrico sólo tiene una "marcha" hacía delante, y otra hacía atrás. De todsas formas, si estás acostumbrado a un coche con cambio automático las diferencias que notarás serán menores.

Tacto del acelerador: Un coche eléctrico muestra unos fundamentos diferentes a la hora de entregar su potencia y reacciona al acelerador de una manera inmediata. Esa respuesta inmediata, que al principio te sorprende, es una de las peculiaridades más apreciables en un eléctrico. Disponer de todo el par máximo desde el primer momento le hace imbatible en aceleración en los primeros metros (normalmente hasta alcanzar los 50 ó 60 km/h, pero enseguida se obtiene el tacto al acelerador y se suaviza la respuesta, dosificándola a nuestro gusto.

Gran capacidad de retención: Otra de las diferencias que encontraremos al conducir un coche eléctrico, está en las características de su frenada. Como complemento para detener el coche, los eléctricos cuentan con una gran capacidad de retención, manifiesta al levantar el pie del acelerador. Los eléctricos más actuales disponen de sistemas para regular esa capacidad de retención a través de los modos de conducción. De hecho, a través de éstos, muchas veces se hace prescindible el uso del freno en ciudad y carretera, a menos que apuremos la frenada. 

 

 

Ahora bien, una vez familiarizados con estas  peculiaridades, es cierto que a la hora de conducir es más que recomendable aprender y seguir una serie de pautas o hábitos de conducción para poder sacar el máximo partido a las ventajas que nos ofrecen este nuevo tipo de movilidad. 

1. Aprovecha al máximo la frenada regenerativa: El gran secreto para aumentar la autonomía de un vehículo eléctrico se encuentra en la frenada. Es justamente cuando dejamos de pisar el acelerador cuando el coche aprovecha la energía cinética del movimiento de las ruedas para convertirla en energía eléctrica y transmitirla a la batería. Para entendernos, vendría a ser lo mismo que aprovechar el freno motor en un coche de combustión. Cuando en estos coches circulas con una marcha engranada, el consumo de gasolina es casi nulo cuando dejamos de pisar el acelerador, pues bien, en uno eléctrico no solamente conseguiremos que el consumo sea cero, sino que también estaremos recargando la batería. ¡Es como si echásemos gasolina cada vez que hacemos freno motor!

Por eso, para sacar el máximo partido a esta regeneración los coches eléctricos ofrecen un modo ECO por el cual la respuesta del motor se suaviza y las prestaciones son menores, pero por contra se regenera mucha más energía cuando levantamos el pie del acelerador y la autonomía se amplía. 

 

2. Conduce con suavidad y anticipación: Este punto está muy relacionado con el anterior. Si queremos usar el "freno motor" lo máximo posible debemos ser suaves con el uso del acelerador y con el freno: de poco o de nada nos va a servir hacer los 500 metros que hay entre semáforo y semáforo apretando el acelerador a tope y apurando la frenada hasta el último momento. 


3. Racionaliza el uso del climatizador: El motor de combustión de un coche genera una gran cantidad de calor y parte de ese calor se aprovecha para calentar el habitáculo cuando hacemos uso de la calefacción. El sistema de climatización de un coche eléctrico no puede hacer uso de este calor (porque no se genera) y por ello es un elemento que consume mucha energía, mermando la autonomía de forma considerable. Por tanto, para maximizar la cantidad de kilómetros que podemos recorrer con un coche eléctrico conviene no abusar del sistema en la medida de lo posible. Afortunadamente, tenemos la opción de poner el climatizador mientras el coche está enchufado para alcanzar una temperatura interior adecuada antes de iniciar la marcha, lo cual puede ahorrarnos utilizar el climatizador durante una parte del recorrido.

 

 

Bueno... Espero de corazón poder haber resuelto todas las dudas que tuvieras sobre los coches eléctricos, y más en el caso de que te estés planteando pasarte a esta nueva forma de movilidad que en pocos años será habitual en nuestras carreteras. E igualmente, si tienes alguna duda o pregunta puedes dejarla en los comentarios. 


 

Comentarios

  1. Como todo hay ventajas e inconvenientes, supongo que la desconfianza y reparos que ahora generan los electricos se iran solventando con el paso del tiempo,
    lo principal que observo en la actualidad es la escasa autonomia para viajes largos, la ausencia de puntos de recarga en la via publica y el tiempo dedicada a la misma en comparacion con el repostaje de combustible fosil.
    El tema de recarga en casa o en el trabajo es mas delicado pues supone un inconveniente en caso de no disponer de garage propio, o tener que aparcar el coche en la via publica mientras trabajamos, y tambien esta el tema de los costes de adquisicion muy elevados ahora mismo, aunque a la larga suponga un ahorro tanto en gasolina como en mantenimiento de taller. Por todo ello yo ahora mismo me inclinaria por la compra de un hibrido como opcion mas interesante.
    Gracias por un articulo tan interesante.

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  2. Interesante. Nunca está de más repasar esto que parece que vino para quedarse. La verdad que nunca he conducido un coche eléctrico, lo más parecido...un carrito de golf y como experiencia horrible, su par instantáneo lo hacia un partenucas. Esperemos que los coches eléctricos no sean así.

    La electricidad en coches deportivos sigo sin verlo, pero sí que lo he visto como una realidad asequible con el Dacia Spring, creo que ese coche puede ser un punto de inflexión. El Mii eléctrico tampoco anda cojo. Saludos!

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