EL TUNING EN ESPAÑA. ASÍ FUE EL FENÓMENO QUE REVOLUCIONÓ NUESTRO PARQUE AUTOMOVILÍSTICO






A principios del siglo XXI el panorama automovilístico en España quedó protagonizado por un fenómeno sin precedente alguno, el Tuning. A continuación te detallo todos los aspectos que propiciaron la llegada, expansión y declive de lo que llegó a convertirse para muchos en un estilo y en un modo de vida.





Una de las primeras cosas que en colegio aprendes sobre Historia es a separar las distintas edades en las que se ha dividido: Prehistoria, Edad Antigua, Edad Media, etc. El transcurso de una edad a otra lo marcan el desarrollo de grandes acontecimientos que cambiaron el curso de la misma. Pero ahí no acaba la cosa, porque a medida que creces te enseñan que existen edades dentro de otras edades, y si avanzas más acabas rematando con Historias dentro de la Historia. 

Aquí es donde podemos clasificar a la Historia del Automóvil. Una Historia que para algunos comienza en el siglo XVIII con los primeros vehículos autopropulsados por vapor, mientras que para otros comienza en el año 1860 con el primer vehículo con motor de combustión interna a gasolina. Sea cual sea su origen, al igual que ocurre con la Historia en general, la Historia del Automóvil también puede subdividirse en distintas etapas y distintas Historias. 

¿A dónde quiero llegar con todo esto? A estas alturas, creo que dentro de la Historia del Automóvil en España es digno reconocer la existencia de una época que marcó una forma diferente de entender el automóvil en nuestro país. Una época que generó su propia cultura, su propia forma de vida, su propio mercado y su propia filosofía. Una época que, como todas, tuvo un inicio, un punto álgido y un final; me refiero a la época del tuning.

Aunque la personalización de vehículos no era algo nuevo en nuestras fronteras, hay que reconocer que el tuning de la época de nuestros padres poco o nada tiene que ver por lo que hoy en día entendemos por un coche tuneado. ¿Pero cuando y por qué surgió el fenómeno tuning en España?   Lo cierto es que para entender este fenómeno cuya popularidad llegó a niveles de convertirse en un fenómeno social entre los jóvenes hay que tener en cuenta la conjunción de varios factores.

LA ÉPOCA DE BONANZA ECONÓMICA


España, comienzos del nuevo milenio. Gracias a la ley del régimen del suelo y valoraciones creada bajo el gobierno de José María Aznar, el país crecía económicamente a pasos agigantados gracias al sector de la construcción. En consecuencia, muchos empleados de obra eran capaces de ganar mensualemente cantidades brutales de dinero, tanto que podían incluso superar a los obtenidos por quienes ostentaban profesiones que exigían una gran preparación académica. 

Este "acceso fácil al dinero" propició que muchos jóvenes de la época fuesen tentados a no continuar con los estudios para comenzar a trabajar en el sector de la construcción y así ganar dinero de forma rápida.  Ello, unido también a una tasa de desempleo bastante baja (se llegó a una tasa de paro del 8,3 % antes de la crisis) propició que en España viviésemos una época de bonanza económica que permitió a muchos amantes del mundo del automóvil gastarse cantidades indecentes de euros para personalizar su automóvil hasta extremos insospechados. 

A raíz de este hecho, la demanda de este tipo de mercado se vió incrementada exponencialmente, provocando a su vez la floriferación de negocios y talleres especializados en este mundo de la personalización como Amalio, Donaire, o Ángel Madvein quienes cautivaron a muchos amantes del tuning con sus preparaciones.

LA CULTURA DEL TUNING LLEGA A ESPAÑA 


Sonará a crítica comunista lo que voy a decir, pero para que todo fenómeno social se asiente y tenga impacto debe llevar intrínseco un mercado tras él. El mejor ejemplo que suelo encontrar para estos casos, debido precisamente a su incongruencia ideológica con la realidad, fue el movimiento Hippie de los años 60; un fenómeno social que paradójicamente estaba en contra del consumismo masivo, pero que desarrolló (y sigue desarrollando) un merchandaising nunca visto hasta ahora.  

Entender este hecho es entender por qué el tuning tuvo tanto éxito en España. El tuning no se limitaba a quienes podían modificar su vehículo, sino también a la gran cantidad de masa y público que arrastraba detrás de él, aunque este público no pudiese "tunear" su coche. A ello también contribuyó de forma notable la explosión de dos industrias: la de los videojuegos y  la extensión de Internet, la cual propició que muchos jóvenes tuviesen un acceso mucho más rápido, fácil y directo a cualquier tipo de información, además de ser el escaparate ideal para que los negocios se publicitasen y diesen a conocer. 

Pero personalmente creo que dentro de nuestras fronteras  hubo tres fenómenos al margen de Internet que tuvieron un impacto mucho mayor en la expansión del fenómeno tuning

1. LA REVISTA MAXI TUNING 

 
Parecerá que me contradigo respecto a lo que anteriormente he mencionado sobre Internet, pero curiosamente, en medio de toda esta expansión informática un simple medio de publicación como es una revista se convirtió en uno de los principales canales de difusión del tuning en España. 

Y es que hay que detacar que Maxi Tuning fue galardonada con el premio concedido por la Asociación de Editores de Revistas  en el año 2003 con el prestigioso “Premio Especial del Jurado”
Dicho premio supuso un importantísimo reconocimiento para esta publicación especializada de carácter mensual, que por entonces vendía casi 110.000 ejemplares  cada mes y poseía una audiencia de 734.000 lectores mensuales, según datos del Estudio General de Medios (EGM).


2. LOS VIDEOJUEGOS "NEED FOR SPEED UNDERGROUND"



 
La exitosa franquicia de videojuegos creada por Electronic Arts tuvo su primera aparición en el año 1994, y tal ha sido su éxito que desde entonces y hasta el día de hoy siguen apareciendo títulos de lo más variado. 

Sin embargo, hubo dos títulos que aparecieron en plena fiebre tuning que ayudaron a echar más leña al fuego si cabe. Dichos títulos fueron Need for Speed Underground del año 2003, y su secuela en el año 2004. El tirón de estos dos títulos residieron en que, a diferencia de sus versiones precedentes, se centraban en el mundo de las carreras callejeras ilegales, pero sobre todo por la opción de poder personalizar tu coche con multitud de piezas visuales y de rendimiento, propiciando que muchos adictos al tuning pudiesen emular a los grandes preparadores aunque fuese en el mundo virtual. 


3. LA PELÍCULA "THE FAST AND THE FURIOUS"



El tuning tenía presencia en casi todos los ámbitos, y en el año 2001 los seguidores del tuning tuvieron su buena dosis de orgasmo al poder comprobar que la industria cinematográfica también se había apuntado a este fenómeno con una película llamada The Fast and the Furious, aunque en España se tradujo con el nombre de "A todo gas".

La película no era nada de otro mundo ni por argumento ni por otros aspectos, pero eso era lo de menos; el mundo del tuning y los coches preparados eran los grandes protagonistas de la misma y las escenas de conducción a toda velocidad tampoco podían faltar. La película fue todo un fenómeno de masas, por lo que en el año 2003 se estrenó la segunda parte "2 Fast 2 Furious"  y el el año 2006 la tercera "Fast and Forious, Tokyo Drift, que se centraba en el mundo de los derrapes.

De ahí en adelante, la historia es conocida por todos. A lo largo de los años se han ido suceciendo numerosas entregas que curiosamente han ido dejando de lado el mundo del tuning para centrarse en la acción pura y dura.

¿CÓMO ERA EL TUNING EN ESPAÑA?  




Si bien el mundo de la personalización de automóviles es bien complejo y tiene muchas variedades, se puede decir que el tuning español fue una modalidad que se diferenció notablemente del resto de tendencias, llegando a ser bautizado como "Tuning Barroco" (y "Truñing" para las modificaciones low cost) ¿Y por qué este nombre? Si no estáis familiarizados con la Historia del Arte, el Barroco se define por un estilo que resalta por el gusto hacía la abundancia de aditamentos estéticos y adornos así como en la complicación de las formas. 



Exacto, como buenos españoles que somos a los que nos gusta el postureo, el aparentar y en provocar esguinces cervicales a nuestro paso, el objetivo primordial del tuning español dejaba a un lado las preparaciones centradas en las prestaciones del motor y se centraba más en crear auténticos "showcars" del asfalto que rompían por completo la coherencia estética del vehículo original. Con estos datos, es fácil imaginar que la mayor demanda de modificaciones se centraban en aspectos como los ensanches de la carrocería a base de grandes kilos de masilla, enormes llantas cromadas de perfil ultra bajo, pintura chillona ralizados con aerografía, interiores repletos de color, tubos de escape del tamaño de agujeros negros y como no podía ser menos, apocalípticos equipos de sonido que descargaban millones de decibelios a través de inmensos altavoces ubicados en los maleteros y puertas. 


Esta peculiar demanda propició que en los polígonos de España comenzasen a proliferar talleres especializados en modificaciones de carrocería debido al gran pastizal que algunos propietarios podían dejarse en ellas. Como ejemplo, citar que algunos modelos expuestos en la revista Maxi Tuning podían llevar encima hasta 50.000 euros en modificaciones. Pero no había que irse a coches tan preparados, en muchas ocasiones podías toparte en cualquier concentración con algún propietario que te aseguraba que se había dejado más dinero en modificaciones del que había desembolsado por la compra del vehículo. 

LOS COCHES MÁS MÍTICOS DEL TUNING ESPAÑOL


Recuerdo que en aquella época me gustaba ir a las concentraciones tuning porque trataba de ver este fenómeno desde su punto de vista artístico. Veía a los coches como plantillas o lienzos en los que después uno podía expresar sus gustos o visión, como cuando de niño te daban en la guardería un dibujo y cada uno lo coloreaba a su gusto. 

En este aspecto, hubo determinados modelos que sufrieron en sus propios chasis este fenómeno mucho más que otros, hasta tal punto que incluso si pensabas comprarte uno de estos vehículos te llegaba el cuñado de turno para decirte eso de "te vas a comprar un coche de cani" aunque no tuvieras pensado realizarle modificación alguna.

¿Y cuáles fueron estos coches? Pues bien, en este enlace te dejo un genial artículo escrito por un compañero al que aprecio mucho con el que coincidí cuando escribía para la web Freno Motor y en el que podrás conocer más detenidamente estos modelos, aunque de forma resumida te dejo el listado de los mismos. 

1. Hyundai Coupé
2. Citroën Saxo
3. Citroën Xsara
4. SEAT Ibiza
5. Renault Mégane Coupé
6. Peugeot 206
7. Opel Astra G
8. SEAT León
9. Opel Tigra
10. Ford Focus


 LAS CONCENTRACIONES


Como hemos visto, el tuning en España tenía su razón de ser en diseño, de modo que presumir de un buen coche tuning no tenía sentido si no podías exhibirlo más allá del uso cotidiano que le dieras. Como consecuencia, comenzaron a proliferar las concentraciones de vehículos tuning. Los niveles e importancia de las mismas podían ser de lo más variadas, pasando de las simples reuniones organizadas por grupos a través de Internet hasta las grandes concentraciones organizadas por empresas y negocios asociados a este mundo.

No importaba el tamaño y la repercsión de las mismas, fuese como fuese era extraño que llegase un fin de semana en el que no tuvieses la oportunidad de ir a uno de estos eventos echando más de dos horas de viaje.

El colorido, el "Papichulo" sonando a toda pastilla a través de los altavoces de los vehículos y las luces de neón acopladas a los bajos, puertas y demás (esto era especialmente llamativo en las concentraciones nocturnas) hacían que pasearte por estas concentraciones fuese lo más parecido a dar una vuelta por las atracciones de cualquier feria de pueblo. Y eso no era todo, porque en las grandes concentraciones además se organizaban concursos para determinar qué vehículo tenía el mejor aspecto exterior (cuanto más barroco y bizarro, mejor) o cuál era el que tenía el equipo de sonido más potente, entre otras categorías.


LA CRISIS ECONÓMICA Y LA MUERTE DEL TUNING 


Como he mencionado al principio del artículo, el pilar fundamental del surgimiento y auge el tuning en nuestro país fue la excelente situación económica, por lo que es fácil imaginar que cuando poco a poco comenzamos a sufrir los efectos de la inmensa crisis financiera que azotó con fuerza a Europa a finales de la primera década de siglo, el fenómeno tuning se vió sentenciado. 

Y es que no podemos olvidar que España fue uno de los países más afectados por esta profunda crisis a causa del estallido de la burbuja inmobiliaria. Como consecuencia, el principal sector del motor de nuestra economía, el de la construcción, dejó de ser rentable, y el paro se disparó. Ahora, quienes tenían una gran capacidad económica debían limitar sus mermados ingresos para lo indispensable, y ni que decir tiene que aquellos que aspiraban a entrar a trabajar en la construcción vieron como se les cerraba dicha posibilidad. 

Todo ello afectó al mercado tuning directa e indirectamente. Ya no había gente que pudiera gastar su dinero en personalizar sus vehículos, por lo que todos aquellos negocios que nacieron a raíz de este fenómeno, como talleres o fabricantes de piezas, tuvieron que echar el cerrojo. Es más, como mejor ejemplo ilustrativo, ni siquiera la revista Maxi Tuning, aquella que llegó a ser la más leída, se libró de su total desaparición. 

Pero si el tuning estaba herido de muerte, en el año 2011 llegó su remate final con la entrada en vigor del Real Decreto 866/2010 por el que se regula la tramitación de reformas de vehículos tras su matriculación; la conocida ley anti-tuning. El objetivo de esta ley era la de eliminar aquellas modificaciones que pudieran comprometer la seguridad del vehículo, de modo que para poder conducir estos vehículos había que homologar dichas modificaciones. Sin embargo, las modificaciones que se admitían eran aquellas que realizaban los fabricantes de las marcas, por lo que se podía afirmar que todo aquello que estuviese relacionado con el tuning barroco estaría considerado como ilegal. 



Entonces. ¿Qué nos ha quedado del tuning barroco? Poco o nada, puede decirse. Hoy en día ver circulando algún coche que cumpla con las características de esta edad dorada es casi una quimera y a nadie se le ocurriría tunear su coche a dichos niveles. 

El tuning fue una época de la que, al igual que ha ocurrido con fenómenos del pasado, a penas tendremos vestigios físicos de su existencia cuando pasen los años. Al menos, como siempre ha ocurrido, gracias a la revista Maxi Tuning que muchos amantes de este mundo seguro que coleccionan en sus casas, tendremos documentos escritos que en el futuro servirán de testimonio para que las futuras generaciones venideras amantes del mundo del automóvil puedan conocer qué fue y qué significó este fenómeno en nuestro país. 

Comentarios

  1. Me acuerdo que mi hermano y yo comprabamos la revista Maxi Tuning para reirnos de alguna modificación que por ahí aparecía. Para mí, fue la piedra angular de toda aquella moda, incluso dudo si apareció primero la revista o el tunning, ja ja. Aunque también es de justicia admitir que había coches salvables en Maxi Tunning, casi siempre un poco adelantados a su época a lo que vendría después como el stance.

    Creo que la mayor muestra de que todo se queda anticuado es la ropa de por aquellas fechas. Otro apunte es que en lo personal, para mí decir tunning y "Diario de Patricia" son casi sinónimos. Lo que nosotros vemos como actual ahora, en diez años será una horterada. Y todo vuelve, que es lo peor...

    Saludos!

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

Y POR ESTOS MOTIVOS, PROHIBIR LA CIRCULACIÓN DE COCHES ANTIGUOS ES UNA ESTUPIDEZ

¿VERDADERAMENTE SON FIABLES LOS MOTORES DOWNSIZING?

MOTORES. CARACTERÍSTICAS, VENTAJAS E INCONVENIENTES DE LOS DISTINTOS TIPOS DE ARQUITECTURAS

EL MOTOR ROTATIVO WANKEL. PASADO, PRESENTE... ¿Y FUTURO?