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¿Y SI ARISTÓTELES FUERA PROFESOR DE AUTOESCUELA?


Cerremos los ojos y hagamos un poco de retrospectiva. ¿Cuántas veces has visto a un niño hacer una trastada o vandalismo y has pensado “que mal educado está este niño”? Mas de una, ¿verdad?. Y ahora sigamos recordando. ¿Cuándo fue la última vez que vistes a otra persona haciendo alguna imprudencia, temeridad o animalada al volante?. Seguro que no hace mucho tiempo. Cuando vemos este tipo de acciones u accidentes en las noticias de la televisión, o cuando vemos reportajes sobre controles de drogas o alcoholemia y la gente dando positivos como moscas, siempre solemos pensar lo mismo: falta Educación Vial. Vale, es cierto es que si tuviéramos que analizar la causas para explicar el origen de ciertas conductas al volante daría para escribir tres o cuatro tesis doctorales: carácter de cada persona, estado de ánimo, estrés, etc. Sin embargo, pienso que todos estos caminos acaban confluyendo en un mismo punto; La Educación



Sin embargo, no nos dejemos engañar; es evidente que se puede revisar el actual sistema para obtener el carnet de conducir. Pero al igual que sería un grave error dejar en manos de los maestros la educación de nuestros hijos también sería un grave error dejar íntegramente nuestra educación vial en manos de una autoescuela. Y es que un buen padre vale mucho más que cien maestros. El hombre sólo puede llegar a ser hombre a través de la educación; sólo es lo que la educación hace de él, y la disciplina es lo que primeramente transforma la animalidad en humanidad. Por eso, si desde pequeños no nos inculcan urbanidad ("eso no se hace"), ¿cómo vamos a apreciar de mayores lo que es moral? ("eso no debe hacerse"). Y es que al final cada uno acaba por parecerse a lo que imita. Todos los padres deberían saber esto; es lo que se llama educar a los hijos. Y si no hemos sido bien educados... ¿vamos a saber educar bien a nuestros descendientes?.



Cuando salimos de viaje o simplemente vamos a coger el coche solemos escuchar por parte de nuestros seres queridos la siguiente frase “circula con precaución”. O todos hemos dicho o escuchado eso de “yo es que soy muy prudente conduciendo”. A mi modo de ver, yo veo la raíz del problema así: falta de prudencia. Me explico; La prudencia es una palabra demasiado cargada de historia que ha desaparecido prácticamente del vocabulario contemporáneo.

Antiguamente la prudencia era una virtud intelectual relacionada con el conocimiento y la razón. Permitía deliberar correctamente de lo que es bueno o malo para el hombre y actuar, en consecuencia, como es conveniente. Vamos, es lo que podría llamarse sensatez. Era tal su importancia que los estoicos la consideraban una ciencia ("la ciencia de las cosas que deben hacerse y de las que no deben hacerse"). . Por eso, un conductor imprudente no es sólo peligroso, sino también moralmente condenable por la poca importancia que le da a la vida ajena. O con un ejemplo a la inversa: ¿Cómo no ver que el sexo seguro, que no es más que una sexualidad prudente por el cuidado que se manifiesta a la salud del otro aunque uno ya esté enfermo?. La sexualidad libre no sería una falta, pero la imprudencia sí; porque un comportamiento que en sí mismo no es condenable (libertad sexual) puede llegar a serlo no por los placeres que procuran, sino por los riesgos que ocasionan o hacen correr al otro.




De ahí el título de éste artículo. Porque la prudencia era la más importante de las virtudes humanas que los filósofos griegos defendían que había que tener para ser sabio (junto a la Templanza, la Fortaleza y la Justicia). Y porque Aristóteles decía que se podía ser prudente gracias a su práctica repetitiva para convertirse posteriormente en un hábito. Seguro que si fuera tu profesor de autoescuela te enseñaría a ser prudente hasta tal punto de que llegarías a serlo de forma inconsciente cada vez que te sientes ante el volante.

Así que, por favor, seamos sabios, disfrutemos conduciendo cuando veamos un atasco, una imprudencia o una locura repitámonos mentalmente; “prudencia, bastante jodida está ya la cosa para que yo contribuya a joderla más”.

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