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FORD PROBE, EL MUSTANG "LOW COST"

 
Seguramente, como buen amante del mundo del motor que eres, estarás cansado de leer por todas partes que la nueva generación del mítico Ford Mustang se puede comprar directamente en Europa sin intermediación de importadores. Vamos, que si quieres tener en tu garaje la última versión de este mito del automovilismo solo tendrás que acercarte a tu concesionario Ford más próximo y preguntar.  
 
Y es que el Mustang es una maravilla de coche lo mires por donde lo mires, tanto, que es muy extraño encontrarte con uno por la calle y no girar la cabeza para contemplarlo mejor mientras la baba comienza a gotear por la comisura de tus labios. Sin embargo, hubo un tiempo en el que Ford vendía en nuestro país un coche que también provocaba algún que otro esguince cervical y que también fue poco convencional verlo rodar por nuestras carreteras: hablo del Ford Probe.

LOS "PROBE" CONCEPT CARS

Ford Probe I Concept Car de 1979
Salvando las distancias, y con el permiso del mítico Ford Capri, el Probe era lo más parecido a un Mustang que hasta entonces Ford nos había ofrecido directamente a los españolitos de a píe. Pero, ¿había mucha diferencia entre ambos modelos? Si comenzamos con el nombre, hay un abismo, porque hay que admitir que el término “Probe” no es muy acertado, al menos, dentro de nuestra geografía, donde tenemos a tanto individuo empeñado en darle una patada a los testículos de nuestro léxico, aunque en su defensa hay que decir que el término “Probe” (prueba en inglés), era el término que acuñó Ford para denominar a una serie de concept cars presentados a partir de 1979 que marcarían la línea de diseño de la marca.
 
Después de este primer concept llegarían varios en los años siguientes, siempre basándose en el diseño del Probe I, pero puliendo algunos de sus detalles que después quedaron plasmados en futuros modelos de producción. Y como ejemplo, cabe decir que el Probe III (1982) mostró de forma conceptual la carrocería de 5 puertas que posteriormente usaría el Ford Sierra.

Ford Probe III Concept del año 1981

Ford Probe IV Concept del año 1982
 
Pero si he mencionado que en el nombre este modelo no fue muy afortunado, en lo que estéticamente se refiere, hay que decir todo lo contrario; más bien el Probe era un bomboncito que adoptaba el papel de protagonista principal en muchos sueños “húmedos” que teníamos los amantes de los coches cuando éramos unos chiquillos por entonces. Y además, tiene faros escamoteables; con eso creo que ya lo digo todo.

¿Pero por qué me empeño en comparar al Mustang y al Probe?", te estarás preguntando. Pues sencillamente, porque la primera intención que Ford tenía con la creación del Probe era precisamente la de reemplazar al Mustang, buscando un coche que pudiera plantarles cara a los exitosos Acura Integra y Toyota Celica basándose precisamente en las mísmas características que los japoneses; motores más pequeños y tracción delantera; nada que ver a lo ofrecido hasta entonces por el Mustang.

FORD PROBE MK1 (1988 - 1992)



Así que para llevar a cabo tal empresa, en Ford aplicaron el dicho "el enemigo de mi enemigo es mi amigo", por lo que aprovechó su colaboración con Mazda para realizar el coche a partir de la plataforma de otro mítico japonés, el Mazda MX-6. Sin embargo, los más fieles y radicales defensores de la esencia Mustang (motores V8 y propulsión trasera) pronto lanzaron mil gritos al cielo ante la idea de que el sustituto del Mustang tuviera tracción delantera, por lo que Ford no tuvo más remedio que comercializar el Probe como un modelo ajeno al Mustang, y desarrollar una nueva generación para este último.

La primera generación del Probe salió a la luz en el año 1988, sin embargo, esta generación no llegó a nuestro territorio y solo se vendió en Estados Unidos, por lo que tuvimos que esperar a su segunda generación, en el año 1993, para poder disfrutar de él.

 
 
Allí, el Probe se ofreció con tres niveles de potencia y equipamiento denominados GL, LX y GT. La motorización más humilde era un motor 2.2 de cuatro cilindros que ofrecía una potencia de 110 CV, mientras que el siguiente escalón ofrecía la misma cilindrada, pero asociado a un turbo que incrementaba su potencia hasta los 145 CV. Como vemos, no son cifras para quienes buscan un deportivo, quedando patente que el Probe había nacido como concepto de deportivo barato destinado a quienes buscaban un coche llamativo pero que no fuese sinónimo de dejarse la cartera cada vez que se iba a repostar.
 
Eso sí, para los más quemados se comercializó una versión con un motor V6 y 3.0 litros de cilindrada, que era idéntico al que montaban otros modelos de la época como el Ford Ranger o el Ford Taurus.
 
FORD PROBE MK2 (1992 - 1997)

 
 
Llegamos al año 1992, cuando comienza a comercializarse la segunda generación del Probe, la que definitivamente llegó a nuestro mercado en el año 1993 y la que estarás más familiarizado. 
 
Lo que más me ha llamado la atención de esta segunda generación es que, aunque mecánicamente no hubiera mucha diferencia en lo que a potencia se refiere respecto a su predecesor, el Probe MK2 se nos ofreció con una filosofía bien diferente; la de coche de estética deportiva pero más bien dirigido a un comprador adulto y con recursos (o dicho de otro modo, para hombres entraditos en canas, solteros y con dificultades para pillar cacho)
 

 
 
En cuanto a sus motores, también de origen Mazda, estuvo disponible con dos mecánicas bien diferentes. El motor más básico era un descafeinado 4 cilindros de 2.000 c.c que rendía 115 CV, lo cual estaba bien, pero no desentonaban con lo que el Probe reflejaba estéticamente. Otra cosa fue la versión V6 de 2.500 C.C (denominada GT) que rendía una potencia de 165 CV, lo cual no es una potencia de escándalo para un deportivo, pero su peso ajustado, una transmisión con relaciones de cambio de corte deportivo, y un sonido bonito, hizo que se convirtiera en la versión favorita de los enamorados de este coche. Además, alcanzaba una velocidad máxima de 220 Km/h y una aceleración de 0-100 en 8 segundos, lo cual estaba bastante bien.
 
 
 
Pero además de esta versión más picante, otro de los puntos fuertes del Probe era su nivel de equipamiento bastante extenso, destacando los materiales en cuero o el asiento de conductor con ajuste lumbar, y su generoso espacio interior, lo que lo convertía en un coche totalmente válido para que viajasen cuatro personas y equipaje con una comodidad aceptable. Vamos, que era el coche perfecto para todo padre o madre de familia que siempre había soñado con un coche de estilo deportivo pero que también le sirviera para el día a día.

 


 
 
Resumiendo, el Probe es un modelo que atrae lo mires por donde lo mires. Pero a pesar de ello no fue un coche que se caracterizara por sus excesivo volumen de ventas. A mi juicio, ello se debió a dos principales hándicaps: el primero, su precio; no en vano, en el año 1996 el precio del modelo V6 estaba cercano a los 5.000.000 de pesetas (30.000 euros), la cual sigue siendo una cantidad importante hoy en día. Y el segundo, que tuvo que coexistir con otro modelo de aspecto deportivo muy atractivo y con un precio más asequible; el Opel Calibra.
 
¿Podemos decir entonces que fue el Mustang de los 90 en Europa? Para mi gusto, decir eso es como ligarte a la chica más fea de la discoteca, sólo puedes atreverte si tienes un par de copas de más. Pero tampoco podemos negar que aunque no fuera un Mustang, con el Probe Ford nos dio la oportunidad de adquirir un Mustang "low cost" que, aunque estuviera muy lejos de transmitir lo que es un Muscle Car, estoy seguro de que consiguió arrancar más de una sonrisa a su propietario, y la gran cantidad de seguidores que tiene en nuestro país es fiel reflejo de ello.
 
Finalmente, dejó de venderse en el año 1997, siendo sustituido por el Ford Cougar, otro coche de bella factura que tampoco terminó de cuajar.
 
CURIOSIDADES DEL UNIVERSO PROBE

 
 
Y para dar un poco de picantito al post, te dejo con algunas curiosidades que siempre han rodeado a este modelo.
 
  • El Ford Probe fue catalogado por la web  www.cars.com como el cuarto coche con el nombre más feo de la historia del automóvil.
  • Su producción cesó a causa de ser el modelo que menos vendió Ford en Estados Unidos en el año 1997.
  • Se dice que el excéntrico jugador del Real Madrid “Guti”, tuvo uno de color negro. 
  • El Probe GT fue galardonado con el premio vehículo del año por la revista “Motor Trend” en el año 1993. 
  • Estuvo en la lista de los diez mejores coches de la revista “Car and Driver” en los años 1989, 1993 y 1994. 
  • La versión del Probe para la NASCAR del año 1990 conducido por el piloto Jeffrey Collier, estableció un nuevo récord de pista en el circuito de Daytona el 13 de febrero de 1990, con una velocidad de 267.98 Km/h Este récord sigue en pie como la vuelta más rápida en circuito cerrado para un coche de motor no turbo de 4 cilindros.



Comentarios

  1. Recuerdo haber visto un Probe de segunda generación y aunque haya sido pensado para Europa, se notaba que era un coche americano. Mi impresión fue que era un coche de muy baja calidad, su diseño era llamativo pero no era bonito y de resto parecía que se iba a caer a pedazos.

    Curioso coche aún así. Saludos.

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    Respuestas
    1. Está claro que el intento de Ford de competir en el segmento típico del pequeño deportivo japonés le salió por la culata, y es posible que uno de los factores culpables sea el que mencionas (nunca he tenido la ocasión de ver con detalle un Probe) De modo que no quiero ni pensar qué hubiera pasado si verdaderamente hubiese sustituido al Mustang. Uffff....

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  2. Recuerdo con nostalgia los cupés de los 90 habia muchos y muy buenos, casi una epoca dorada de cupes asequibles, toda la chavaleria discutiamos sobre cual era el mas molón ; el Fiat Coupé, el Hyundai, el Tigra y Calibra de Opel, los Corrado, el Rover 220, un monton de japoneses; Celica, Prelude, Mx-3, Nissan 200 y un largo etc..con tan buen nivel el Probe no desmerecio pero tampoco destacó en nada en particular.
    Genial el articulo, por cierto se ven hoy en dia muy pocos Probes Mk2 supervivientes, una pena.
    Saludos.

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    Respuestas
    1. Sin duda es mi época favorita en el panorama del motor. Esos pequeños coupés que mecánicamente no eran nada de otro mundo pero cuyo diseño enamoraban hacían que la gente que por aquella época se sacaba el permiso de conducir soñara con poder comprarse uno. No sé cuántas veces soñé que el Celica sería mi primer coche.

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  3. Podría decirse que este auto tuvo como sucesor al Puma (Escort coupé), o no? (Similar al Ford Cougar que se comercializó en Europa).

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  4. En Europa el Ford Cougar vino a suceder al Probe, aunque tampoco tuvo la aceptación de su predecesor, mientras que por otra parte el Ford Puma venía a ser un pequeño deportivo basado en el Ford Fiesta (su interior era prácticamente idéntico) que junto al Opel Tigra se hizo muy popular entre el público joven, aunque tampoco se vendieron muchas unidades ni de uno ni de otro.

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