Ir al contenido principal

¿ESTAMOS ANTE EL INMINENTE FIN DE LOS MOTORES DIÉSEL?


Desde que saltó a la luz es escándalo "dieselgate" por parte de Volkswagen tengo a mi mujer muy preocupada. No, no es que ella tenga acciones de la compañía, tampoco es fan de la marca, y ni siquiera tiene o ha tenido un Volkswagen. Es más, tampoco es una amante del mundo del automóvil, aunque siempre tengo que agradecerle los esfuerzos por comprender mi locura hacía todo lo relacionado con los coches. 

Sin embargo, como nos pasa a todos, tiene sus defectos, y el suyo es que es una incondicional de los motores diésel. Cuando me hizo tal dura confesión, ella admitió que a pesar de ser motores más ruidosos que los de gasolina, le encanta la entrega de potencia que tienen desde bajas vueltas (es decir, esa típica patada de fuerza común a estos motores) y, sobre todo, el menor consumo de combustible. 

Mis esfuerzos por sacarla del "lado oscuro"del motor siempre fueron en vano, por más que le explicara que la entrega de potencia un motor diésel era como una eyaculación precoz y la de un gasolina como un orgasmo continuado. En fin, sobre gustos no hay colores, y supongo que el sentir esa satisfacción de estirar un motor por encima de las 5.000 rpm no debe ser común entre aquellos que no son aficionados al motor. 



Por eso, tras escuchar en las noticias el escándalo que ha salpicado a Volkswagen por su engaño sobre las emisiones en millones de sus coches, no tardó en preguntarme en qué consistía dicho escándalo. Pero además de explicarlo, también le comenté mi teoría de que tal vez el caso "dieselgate" pueda suponer el inminente fin de los motores diésel. 

De modo que aquí estoy, escribiendo un post sobre un asunto del que pretendía mantenerme al margen, más que nada porque no sólo no soy ningún periodista especializado, sino que estoy muy lejos de serlo. Pero además de las conversaciones que he tenido con mi esposa, las que también he tenido sobre dicho asunto con mi entorno me han animado a compartir con todos vosotros mi teoría. 

¿Es posible pues que estemos presenciando el final de la existencia de los motores diésel? Sinceramente, creo que es posible y las razones las expongo a continuación, aunque no metería la mano en el fuego para defender mi teoría. Pero yo sólo soy un aficionado más, así que tampoco tienes que tenerlas muy en cuenta, aunque me gustaría que hagas un esfuerzo y me concedas un poco de tu valioso tiempo compartiendo tu opinión sobre este asunto. ¿Y según tú, el diésel ha llegado a su fin?

¿PERO QUÉ CONTAMINA MÁS, UN DIÉSEL O UN GASOLINA?




Por increíble que parezca, la creencia de que un coche diésel contamina menos que un coche con motor de gasolina es muy común en los círculos ajenos al mundo del automóvil. Y no me extraña, los fabricantes han sabido vendernos muy bien la idea de asociar diésel y ecología gracias a sus estupendas campañas publicitarias, hasta que el escándalo "dieselgate" protagonizado por Volkwagen ha acabado abriendo la caja de pandora. 

Pero nada más lejos de la realidad, porque los vehículos diésel contaminan hasta cuatro veces más que los de gasolina similares. Dicho de otra forma: "cuatro coches de gasolina emiten tantas partículas en suspensión como uno diésel". 

Al menos, así lo afirma el estudio 'Calidad del aire urbano, salud y tráfico rodado', elaborado por el Institut de Ciènces de la Terra Jaume Almera, del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), por encargo de la Fundación Gas Natural. 

Según el citado estudio, los vehículos diésel causan cuatro veces más contaminación atmosférica al emitir niveles muy superiores de dióxido de nitrógeno (NO2) y partículas en suspensión, dos de los principales contaminantes del aire, y  eso a pesar de que consumen menos combustible. Con todo, su polución también es más pesada y cae antes al suelo.

El estudio recuerda además que los motores diésel construidos antes y después de principios de los años 90 presentan importantes diferencias en cuanto a niveles de emisión de contaminantes.

EL AUGE DE LOS MOTORES DIÉSEL




Todavía cuesta creerlo, pero hubo una época en el que los motores diésel estaban asociados casi exclusivamente a los vehículos pesados, los taxis, o algún turismo cuyo propietario hacía una media de 50.000 kilómetros al año. Y así llegamos a la década de los 90 y principios del siglo XXI; poco a poco la evolución de este tipo de arquitectura fue calando entre el público masivo, y no es de extrañar. Gracias a la inclusión del turbo los coches con motor diésel habían conseguido ofrecer unas prestaciones equiparables (o incluso superiores) que sus homónimos de gasolina, pero añadiendo además el extra de un menor consumo. 

Como resultado, el volumen de ventas de vehículos diésel se disparó a tal altura que llegó a superar en porcentaje a las ventas de gasolina (en España llegó a alcanzar incluso el 70%) independientemente del uso que se le fuera a dar era urbano, mixto o carretera y sin importar incluso las diferencias de precios entre mecánicas de igual potencia. 

Sólo había una idea en tales consumidores "ahorrar en el gasto de combustible sin renunciar a la potencia" un pensamiento que además se hacía más fuerte con la incesante subida del precio de los carburantes. Esto hizo que el motor diésel se convirtiera también en el motor favorito del cliente joven que buscaba diversión al volante sin tener que dejarse la cartera cuando pasara por la estación de servicio, y pronto términos hasta entonces antagónicos como diésel y deportividad, caminaron agarrados de la mano. 

LAS NORMATIVAS "EURO" PONEN EN JAQUE AL MOTOR DIÉSEL 




A raíz de la firma del Protocolo de Kioto por el cual los países industrializados se comprometieron a reducir el volumen de sus emisiones de gases de efecto invernadero, se fueron estableciendo leyes y políticas para poder cumplir con tales compromisos. 

Evidentemente, la industria del automóvil no ha quedado ajena a dicho tratado, es más, incluso ha sido de las más acusadas y castigadas. Por eso, la Unión Europea ha ido poniendo en marcha diversos tratados y normativas cuyo objetivo era la reducción de los gases contaminantes por parte de los vehículos comercializados. 

A estas normativas se las ha conocido con el termino coloquial de "Euro", y desde la entrada en vigor de la normativa "Euro 1" en el año 1993 hasta nuestros días, hemos sido testigos de la llegada de 6 normativas cada cual más restrictiva que la anterior. Gracias a estas normativas, términos como catalizador, válvula EGR, filtro de partículas (FAP), dowsizing, o depósito de urea se convirtieron en habituales en cualquier conversación de bar entre amantes del motor. 

Sin embargo, mientras los pulmones de nuestro planeta agradecía la llegada de cada nueva normativa, éstas se convertían en un nuevo quebradero de cabeza para los fabricantes, cuyos ingenieros tenían que exprimirse la sesera para crear motores menos contaminantes que a su vez consumieran menos combustible, y todo ello sin perder un ápice de potencia o prestaciones. 

Evidentemente, los motores diésel han sido los que más han sufrido las consecuencias de tales normativas Euro debido a su mayor nivel de contaminación respecto a los motores de gasolina. Pero no sólo eso, sino que la fiabilidad de los mismos también comenzó a verse mermada debido a la cada vez mayor implantación de componentes destinados íntegramente a reducir las emisiones, tanto, que salvo que fueras a circular muchísimos kilómetros en carretera, en la mayoría de ocasiones valía la pena hacer cábalas para comprobar si compensaba comprar un diésel en vez de un gasolina

La conclusión a la que llegamos es que los diésel cada día son más complejos y filtran más el combustible, por lo que la suciedad acaba en su interior y acaban rompiéndose. Todos estos problemas son ajenos a los motores de gasolina porque directamente carecen de estos componentes gracias a que es un combustible mucho más puro y que contamina menos. Así pues, son motores mucho más simples de funcionamiento y que por tanto son más económicos de comprar y mantener.

¿QUÉ FUTURO LE ESPERA AL DIÉSEL?





Está claro que tarde o temprano llegará el día en el que sea noticia la salida al mercado del último vehículo movido íntegramente por un motor de combustión interna, y que la movilidad alternativa al petróleo acabará por imponerse. 

Pero hasta que ese día llegue, estamos siendo testigos de cómo los motores van evolucionando para adaptarse a las nuevas exigencias, y aquí el motor diésel se ha encontrado ahora con un obstáculo muy complicado de superar. 

Porque al igual que por muchas pesas que consigas hacer en un gimnasio, jamás podrás levantar los mismos kilos del culturista que las tiene a todas locas si no es atiborrándote de batidos de proteínas u otras mierdas pensadas en incrementar tu masa cultural más allá de lo natural, los motores diésel emiten un número determinado de gases contaminantes. Y aunque queramos reducir ese volumen al máximo posible, todo tiene un límite, por muchas válvulas EGR o filtros de partículas que usemos. 

De modo que, si los motores de ciclo diésel no sufren un importante avance en su evolución y concepción que no se limite a "esconder" sus emisiones, sino a reducir drásticamente las mismas desde su propia configuración inicial (es decir, cortar el problema de raíz) mucho me temo que le queda poco tiempo de vida. Además, son los que más están sufriendo la progresiva llegada y consolidación de los motores híbridos, una alternativa mucho más silenciosa y menos contaminante (al menos en emisiones) que además pueden competir cara a cara en el apartado de consumos. 


Y esto no es una suposición mía, sino que ya son hechos. Por ejemplo, Mercedes-Benz ya ha anunciado que sustituirá todos los motores diésel por híbridos enchufables paulatinamente, aunque no ha especificado en cuanto tiempo. Además, es posible que el escándalo "dieselgate" protagonizado por Volkswagen pueda ser solamente la punta del iceberg de un gigantesco engaño a escala mundial por parte de los fabricantes. De ser así, el motor diésel estaría herido de gravedad. 

Comentarios

  1. Para mi el caso Volkswagen no deja de ser un problema "menor". Más sabiendo que el país en el que saltó el escándalo, EEUU, se niega a ratificar por ejemplo, el protocolo de Kioto. Y con esto no trato de defender a la marca alemana, es un gran engaño a todas las instituciones y a los consumidores, pero no deja de ser una nimiedad en un mundo dominado por los lobbys del petroleo y donde en las grandes potencias se ve de todo menos crecimiento sostenible.

    Yo creo que el Diesel se verá afectado solo en Estados Unidos, y Volkswagen tendrá que hacer algo allí para lavar su imagen. Aquí en Europa se verá afectada la venta de diesel, pero no para desaparecer, a la mayoría de publico generalista le dará igual que su coche contamine más o menos, al menos esa es mi impresión.

    Saludos.

    ResponderEliminar
  2. Salvo que sea un ecologista, al comprador le va a importar un pimiento cuanto contamina su vehículo, por eso no creo que este sea su principal problema ni la causa de que puedan desaparecer. Tal y como comentas, la industria petrolera tiene mucho poder, tanto que si no fuera a ser por su influencia haría décadas que estaríamos moviéndonos con coches eléctricos; se presenta aquí una guerra entre petroleras y gobiernos sobre el tema de emisiones en la que el motor diésel se encuentra justamente en el medio. ¿La salvación del diésel? Para mi juicio, que las normas anticontaminantes sean más permisivas o que el avance en este tipo de motores de un salto cualitativo para poder hacer frente a las mismas sin afectar a su fiabilidad.

    ResponderEliminar
  3. No tiene que ver con el tan traido caso VW, pero sirve para ilustrar como los fabricantes nos toman el pelo, yo me compre el coche mirando cifras de consumo, para el mio tenían homologados unos consumos de 4,5 lts, ni por el forro bajo de los 5,5 lts a los 100 y eso en una conducción normal. Miran los consumos en banco de rodillos, sin subidas, sin girar el volante y con unos neumáticos mas estrechos que luego montan. Luego quien se fia de los resultados de los crashs y otros tests de las marcas?. Sacando mas mierda, ahora un monton de concesionarios están acusados de practicas contrarias a la competencia.
    Un saludo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Lo cierto es que sobre el tema de los consumos se podría escribir un libro bien gordo, porque es de poca vergüenza. Creo recordar que también hubo un escándalo en EE.UU sobre el tema por las diferencias superiores a 2 litros entre los consumos homologados y los reales anunciados por una marca, no sé si era Hyundai. En fin, esto es lo que pasa dentro de este capitalismo salvaje y poco controlado en donde hacer trampas está considerado como algo normal.

      Eliminar
  4. La norma euro 6 de los diesel hace que contaminen practicamente lo mismo que un gasolina asi que desmonto tu teoria solo para los vehiculos antiguos, un saludo

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Saludos: en primer lugar agradecer tu aportación en mi humilde blog.

      En cuanto a tu afirmación, en mi opinión debo decir que tienes razón parte si y parte no: en origen, un diésel siempre va a contaminar más que un gasolina, ahora bien, dichos niveles de emisiones se pueden reducir para cumplir con las normas Euro. Tal y como dices, la Euro 6 equipara a ambos motores en niveles de emisiones, y aquí es donde se origina el gran problema del diésel, ya que a sus mecánicas hay que añadirles componentes destinados exclusivamente a reducir sus emisiones (EGR, FAP...), y dichos componentes no se encuentran en una mecánica de un gasolina. Aquí es donde deriva el origen del escándalo dieselgate, ya que parece ser que Volkswagen (y a saber qué otros fabricantes) no han sido capaces de que sus diésel cumplan con lo estipulado en tales normativas, y su única salida ha sido engañar. De modo que a mi juicio al diésel sólo le quedan dos salidas: morir, o como creo que acabará ocurriendo, reinventarse.

      Eliminar
  5. No me puse a estudiar muy profundamente el tema del diésel, por eso esta nota me parece de lo más interesante. Yo siempre pensé y de hecho lo comprobé en su momento que los motores diésel contaminan más que los nafteros, más allá de que aun muchas personas que se llaman expertas piensan lo contrario (ojo, si lo prueban me rectifico, pero hasta ahora nadie me lo probo jajaja). En cuanto a tu pregunta, no se si esto va a acabar con los motores diésel, pero si se que va a contribuir a acelerar la llegada de los motores híbridos, eléctricos, hidrógeno, etc. Primero en los vehículos comerciales y luego se masificarán al público en general.
    Yo tampoco soy experto, soy sólo un aficionado. Acepto críticas! jajaja

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Evidentemente, detrás de un escándalo siempre hay intereses, de modo que los que apuestan por una movilidad alternativa están ahora frotándose las manos, y un buen ejemplo es lo poco que han tardado los jefazos de Tesla en hacer afirmaciones. Será interesante ver cómo se van desarrollando los acontecimientos durante las próximas semanas y, sobre todo, si este escándalo acaba salpicando también a otros grandes fabricantes.

      Eliminar
  6. Desde luego que el caso volkswagen va a traer "cola" y seguro que los motores diesel (que por otro lado ya se empezaba a hablar en muchos foros de si merece la pena como hasta hacia un tiempo para muchos que asi lo deciden) van a bajar "un pistón" en la escala de preferencias. Y ya ha salpicado y mucho a los grandes fabricantes. Ahora solo falta ver si "no lo van a tapar" (muy posible)

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Lo cierto es que, tras este escándalo y la cada vez mayor necesidad de buscar una movilidad lo menos contaminante posible, el motor diésel se encuentra ahora mismo en un momento vital para definir su futuro. Quien sabe, a lo mejor pensamos que no tienen futuro y algún fabricante nos sorprende con alguna revolución. Solo el tiempo lo dirá.

      Un saludo, y muchas gracias por tu aportación en mi humilde blog ;)

      Eliminar
  7. Hola Álvaro!

    Fenomenal tu artículo macho, me ha encantado. Un análisis muy bueno.

    El otro día ví aparcado un BMW eléctrico por el centro de Madrid y la verdad es que me hizo hasta ilusión ver que las grandes marcar ya se están "mojando" en el tema de la eliminación de residuos en el aire.

    Poco a poco y paso a paso, pero siempre buscando eliminar ese horroso humo que sufirmos en las grades ciudades.

    Lo dicho, gran post.

    Un abrazo.

    Eugenio :)

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Muchas gracias Eugenio, me alegra que te haya gustado el artículo. Todos nosotros, tanto personas como empresas, tenemos el poder de aportar ese importante granito de arena que contribuya a que el aire que respiramos sea cada vez más beneficioso.
      Un saludo ;)

      Eliminar
  8. Pues yo entonces tambien soy del lado oscuro, jeje....por el momento y hasta que no me convenzas de lo contrario me quedo con 1,9 tdi inyector bomba con sus humildes y bien aprovechos 105 cv...Saludos desde huelva

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Mientras el coche te vaya bien y no te prohiban entrar en el centro de la ciudad, perfecto, jejeje.

      Eliminar

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

Y POR ESTOS MOTIVOS, PROHIBIR LA CIRCULACIÓN DE COCHES ANTIGUOS ES UNA ESTUPIDEZ

¿VERDADERAMENTE SON FIABLES LOS MOTORES DOWNSIZING?

MOTORES. CARACTERÍSTICAS, VENTAJAS E INCONVENIENTES DE LOS DISTINTOS TIPOS DE ARQUITECTURAS

EL MOTOR ROTATIVO WANKEL. PASADO, PRESENTE... ¿Y FUTURO?

¿REALMENTE ES NECESARIO HACER DOBLE EMBRAGUE Y PUNTA-TACÓN EN LA CONDUCCIÓN DEL DÍA A DÍA? VENTAJAS E INCONVENIENTES