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¿DEBERÍA PROHIBIRSE EL PODER FUMAR CUANDO ESTAMOS CONDUCIENDO?




Es un gesto muy habitual; seguro que en más de una ocasión has visto o te has montado en  un coche cuyo conductor está fumando un cigarrillo. Sin embargo, esta práctica ha sido prohibida en algunos países y amenaza con extenderse. ¿Hay motivos para justificar dicha prohibición? ¿Realmente fumar mientras se conduce afecta a la seguridad vial? ¿Qué razones hay para demostrarlo? Te invito a que reflexiones conmigo sobre este asunto de una forma diferente y que no perjudicará tu salud. 


Te propongo una adivinanza: ¿Qué dos elementos muy comunes en los coches más antiguos es prácticamente inexistente en los vehículos actuales? Exacto: ese famoso mechero que se encendía pasado un rato desde que lo pulsabas, y el cenicero donde dejar las colillas. Parece ser que los fabricantes se han puesto de acuerdo para, al menos, no invitarnos a que fumemos dentro de nuestro vehículo

¿Y por qué?  La respuesta es fácil: Desde hace varios años, en países como Australia, Sudáfrica o Chipre está prohibido fumar en el coche, y desde octubre de 2015 esta medida comenzó a aplicarse también tanto en el Reino Unido como en Francia. El último país europeo en sumarse a esta medida ha sido Irlanda, donde desde el 1 de enero de este año los conductores o pasajeros que fumen en un coche en el que viajen niños serán sancionados con hasta 1.000 euros de multa. De modo que los fabricantes han decidido básicamente suprimir estos elementos de su producción (algunas marcas ofrecen en sus catálogos el "pack fumador" pero cada vez son menos)

Las causas que se esconden detrás de estas medidas están relacionadas básicamente con la salud de los ocupantes, sobre todo la de los niños. Sin embargo, no hay que olvidar que fumar mientras conducimos también puede acarrear otras consecuencias negativas, por lo que el debate está servido. ¿Es hora de que en nuestro país se prohiba fumar en el coche? ¿Qué causas existen para fundamentar este hecho? Eso es lo que voy a tratar de explicar a continuación. Y no voy a mentirte, me considero una persona anti-tabaco, por lo que escribir este artículo de forma imparcial me va a resultar complicado. De todas formas, trataré de ser lo más profesional posible. 

RAZONES DE SEGURIDAD VIAL



Todos sabemos que las distracciones al volante son la mayor causa de accidentalidad, y hay que reconocer que es fácil distraerse: todo lo que no sea manejar el volante, pedales y cambio de marchas es ya de por sí una distracción. Acciones como manipular la radio, el clima, o manejar esas chulísimas pantallas que incorporan ahora los coches más modernos nos obliga a retirar la vista de la calzada por un tiempo.

Pues guste o no, está claro que encender un cigarrillo dentro del coche también es sinónimo de distracción. Al parecer, se tarda una media de 4 segundos en encender un cigarrillo, por lo que si lo hacemos circulando a 60 km/h recorreríamos 65 metros sin estar pendiente a la carretera. Y eso no es todo, ya que después de encender el cigarrillo no hay que olvidar que tendremos una de nuestras manos parcialmente ocupada. Además, correremos el riesgo de que se pueda caer una ceniza en el interior o que nuestros ojos reaccionen con un escozor ante el humo del tabaco, dificultando así la visibilidad.

¿TE PUEDEN MULTAR?


Más que por temas derivados de la seguridad vial o la salud, está claro que la máxima preocupación para alguien que suele fumar mientras conduce es saber si puede ser sancionado por ello, o no. Pues siento decirles que sí, aunque conviene matizar. 

En primer lugar, destacar que fumar mientras se conduce no es ilegal, aunque podría considerarse como tal si se demuestra que es la causa de distracciones o que pudiese poner en riesgo la seguridad de los otros usuarios de la vía. Vale, seguramente te habrás quedado con cara de tonto (al igual que me ha pasado a mí) ante la múltiple interpretación de tal afirmación, así que lo suyo es recurrir a la fuente que no es otra que el artículo 18.1 del Reglamento de Circulación, que entre otras cosas afirma:

"El conductor de un vehículo está obligado a mantener su propia libertad de movimientos, el campo necesario de visión y la atención permanente a la conducción, que garanticen su propia seguridad, la del resto de los ocupantes del vehículo y la de los demás usuarios de la vía." 


O sea, que básicamente lo que se hace es aplicar el mismo principio que se usa para sancionar el uso de dispositivos móviles al volante. ¿Y cuánto puede ascender la cuantía? Pues si fumas mientras conduce y el agente de tráfico de turno interpreta que ello obstaculiza tu libertad de movimientos para la conducción, estaríamos hablando de una falta leve, lo que se traduce en unos 100 euros de propina. Y no te sorprendas si esto te llega a ocurrir, porque ya se han registrado casos de sanciones similares por ir comiéndose las uñas o por hacer intensas prospecciones arqueológicas en las fosas nasales.

Ahora bien, no hay que olvidar que otras prácticas relacionadas con el hecho de fumar mientras se conduce sí que son objeto de sanciones mayores, como es el hecho de ser pillado arrojando una colilla a través de la ventanilla, sanción que se castiga con 200 euros de multa, y de postre la pérdida de 4 puntos del carné de conducir.

RAZONES MÉDICAS


Creo que aquí poco hay que contar que no se sepa ya. Los perjuicios que tiene el tabaco para la salud de un fumador son inescrutables y si uno quiere fumar, pues me parece bien que lo haga; cada uno hace con su cuerpo lo que quiera.  Pero no hay que olvidar que en ocasiones viajamos acompañados, y si fumamos con gente dentro éstos también estarán fumando aunque no tengan un cigarrillo en la mano.

Me acuerdo que hace tiempo leí no sé en que artículo, que dentro de un coche, el humo del tabaco puede resultar hasta 11 veces más tóxico que el de los bares y hasta 23 veces más que el que se puede concentrar en una casa, ya que las toxinas del cigarro unidas a la falta de ventilación del vehículo, propician un ambiente altamente, por lo que las consecuencias que puede tener, sobre todo en los niños, son fatales.

REVENTA DEL VEHÍCULO


A ver... Esto parece una chorrada, ya lo sé, pero la vida da muchas vueltas y nunca sabremos si por una circunstancia u otra tenemos que acabar vendiendo nuestro coche. Lo que sí está claro es que a todos nos gustaría sacar la mayor tajada posible de dicha venta, por lo que un buen estado de conservación del mismo es fundamental. Pues, aunque no lo creas, el fumar dentro del coche también influye en lo mismo.

Y es que no podemos ovidar que el humo del tabaco, además de dejar olor, también mancha, y con el paso del tiempo esas marcas se pueden quedar reflejadas en distintos elementos del habitáculo. Pues aunque parezca que no, hay potenciales compradores para los que comprar un coche que no haya sido de fumador es un punto fundamental, y detectan tal hecho aunque en el anuncio se diga lo contrario. Además, desprender el olor a tabaco de elementos como la tapicería de los asientos es una tarea bastante engorrosa y complicada si no se hace con cierta reguladirdad.

¿Y DÓNDE QUEDÓ EL PLACER DE FUMAR?


Desde su descubrimiento, el hábito de fumar siempre se ha asociado al placer; disfrutar de ese momento en el que no estás realizando ninguna actividad adicional y en el que todos tus sentidos se concentran en ese momento. ¿Te imaginas estar bebiendo un vino gran reserva mientras caminas por la calle? ¿O el estar degustando un plato digno de un restaurante de prestigio mientras limpias en casa? Pues cosas como estas que mucha gente hace a diario con un cigarrillo en la mano, incluído conducir, eran inconcevibles antiguamente.

¿Y por qué ha ocurrido todo esto? Creo que la respuesta es fácil de adivinar. Por un lado, todo fumador ha comenzado a fumar motivado por la acción de otros, bien sea para impresionar a alguien o dar sensación de seguridad, y a edades jóvenes; se convierte así en un símbolo de éxito y valentía muy atrayente para este público. Y a esto hay que añadir que el tabaco para nada se parece en calidad a lo que se fumaba antes, y hemos sido testigos de como un producto adictivo destinado al placer se ha convertido en una droga que ha provocado que quienes fumen hayan dejado de hacerlo por disfrute para hacerlo por necesidad.

Como ya he dicho, no fumo, pero me imagino que la necesidad de nicotina debe ser como un apretón incontrolable; cuando viene hay que atender inmediatamente a su llamada, y si te pilla conduciendo, pues bueno, se fuma mientras se conduce. ¿Qué sentido tiene, pues, el tabaco si no es para disfrutarlo? 



Y es aquí donde choca mi postura: si por mí fuera, prohibiría fumar mientras se conduce, sobre todo por tema de seguridad vial y salud de los pasajeros, pero también comprendo que una persona que se ponga al volante con la necesidad de fumar podría estar conduciendo en un estado demasiado alterado si no sacia dicha demanda de nicotina en ese momento. ¿Mermaría ello su capacidad de conducción? ¿No sería mejor que satisfaciera su necesidad de nicotina y condujese más sosegado? Pero claro, si tomamos este hecho como precedente también se podrían aplicar a otras drogas como la marihuana, o incluso al alcohol, ¿no? 

Comentarios

  1. Menos mal que lo he dejado.
    Lo de fumar, lo de morderme las uñas tambien, porque ya casi no me crecen, lo de las prospecciones nasales quien este libre de culpa que tire el primer moco, ´:-)
    Si bien he fumado he evitado hacerlo en mi coche o en mi casa, el humo se adhiere a cualquier superficie y ya no lo quitas, dejando sustancias nocivas latentes y mucho olor.
    Pero volvemos a lo de siempre, en este pais en vez de informar o incentivar se opta por castigar, todo por el ansia recaudatoria.
    Saludos.

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    Respuestas
    1. Yo nunca he fumado, pero de morderme las uñas no he conseguido quitarme, jejeje. Particularmente no tengo ningún problema con que la gente fume en el coche siempre y cuando vaya solo. Claro que podríamos entrar después en el tema de que ello dificulte los movimientos al conducir, pero también estoy acostumbrado a ver gente con el brazo sacado por la ventanilla o apoyado en el reposacodos central, por citar un par de ejemplos, y nadie lanzas las campanas al vuelo.

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  2. Yo creo que sí se debería prohibir fumar mientras se conduce, al igual que se prohíben otras cosas que distraen igual o más. Al fin y al cabo, una persona que fuma pasa mucho tiempo sin las dos manos en el volante con todo el riesgo que eso conlleva. Y ya es costumbre hacer de todo menos prestar atención, me imagino un fumador...

    Respecto a la salud pública, está bien que se creen leyes para que no afecten a terceros, pero los por "tu bien" creo que maleducan a la sociedad y no la hacen libre. Una sociedad adulta debe conocer los pros y los contras de un vicio, y si una persona en particular elige morir de tabaquismo, alcoholismo pues que se atenga a las consecuencias. En definitiva, prohibir conducir en el coche, desde mi punto de vista está bien porque nos afecta a todos en cuestión de seguridad vial, pero prohibir el alcohol y el fumar por un beneficio propio, no nos favorece para que se cree una sociedad adulta.

    Saludos!

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    Respuestas
    1. Yo sobre lo de prohibir fumar mientras se conduce digo lo que le he comentado a Xavi, lo prohibiría por temas de terceras personas y por seguridad vial, pero también hacemos otras conductas que influyen en ello y no se dice nada, de modo que me encuentro sumergido en un dilema moral, jejeje.

      Y en cuanto al otro aspecto, entramos también en lo mismo. ¿Donde ponemos el límite entre la libertad personal y el bien comunitario? Tema complicado a la vez que interesante.

      Un saludo ;)

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