Ir al contenido principal

POR QUÉ ES TAN IMPORTANTE UN BUEN LUBRICANTE PARA TU MOTO Y CÓMO ELEGIR EL MÁS ADECUADO

 
De todos es sabido que usar un buen aceite es importante para garantizar un uso óptimo de nuestro motor, alargando así su vida. Pero si además eres de los que se mueven en moto, este aspecto adquiere, todavía, más importancia. ¿Te gustaría saber por qué, y cómo elegir el mejor lubricante? 


Si eres habitual lector de este humilde blog, seguramente me habrás visto comentar que el aceite es la sangre de nuestro motor. Gracias al aceite se consigue una buena lubricación de todos los elementos mecánicos que constantemente están en movimiento, y con ello no sólo conseguiremos que nuestro motor funcione óptimamente, sino que también conseguiremos que nuestro motor viva más tiempo.

En el mundo de la moto el uso de un buen aceite cobra todavía más importancia, y afortunadamente podemos encontrar buenas ofertas de lubricantes para moto que nos permiten tener un producto excelente a un precio más que razonable. Pero si todavía eres de los que piensan que gastar un poco más en aceites de calidad no merece la pena, tal vez debas saber por qué es tan importante este aspecto para nuestra moto.


¿POR QUÉ ES TAN IMPORTANTE EL ACEITE EN UNA MOTO?



Si en un coche el aceite es un elemento importante para garantizar su óptimo funcionamiento, en una moto lo es todavía más. Esto se debe a que, aunque un coche y una moto compartan elementos mecánicos, la forma en la que estas piezas se encuentran dispuestas es distinta, exigiendo así lubricantes más específicos. De esta diferencia en la disposición, la más importante reside en que tanto la caja de cambios como el embrague de una moto comparten el lubricante con el motor, algo que no ocurre dentro de un coche.

Otra gran diferencia la podemos encontrar en las condiciones de operación que tiene cada motor. Así, por ejemplo, en un coche podemos encontrarnos fácilmente con un motor de 4 cilindros que opera habitualmente a un régimen entre 2.000 y 4.000 rpm frente a un motor de 2 cilindros de menor cilindrada, similar potencia, pero que puede llegar a las 13.000 rpm.  Por eso, con este régimen de revoluciones más extremo el lubricante debe mantener sus propiedades al máximo. De este modo, si alguna vez te has planteado usar el mismo lubricante que usas en tu coche para tu querida moto, la respuesta es que no te lo aconsejaría en absoluto.

¿Y POR QUÉ ELEGIR UN BUEN LUBRICANTE?



No voy a andarme por las ramas. Si piensas que elegir entre un aceite del montón y otro de altas propiedades es indiferente para tu moto, te enumeraré las ventajas que un buen aceite ofrecerá al motor de tu moto.
  • Cualidades del aceite inalteradas a pesar de los altos rangos de temperatura que debe soportar; desde arranques en frío bajo cero, hasta más de 300 ºC 
  • Evitan pérdidas de potencia por deslizamiento indeseado en el embrague. 
  • Mínima degradación por envejecimiento prematuro. 
  • Cualidades anti-desgaste, anti-corrosión y anti-herrumbre. 
  • Protegen la integridad del motor al ser neutros con las juntas del mismo durante su vida útil. 

¿CÓMO ELEGIR EL MEJOR ACEITE?



Bien, ya sabes algunas de las ventajas de hacerte con un buen aceite para tu moto, pero llegada la hora... ¿En qué debes fijarte a la hora de comprar el mejor aceite? Pues bien, los dos aspectos en los que debes fijarte son: el tipo de aceite que se trata (sintético o mineral) y sobre todo en el grado de viscosidad del mismo. Conozcamos mejor estos aspectos.

ACEITE SINTÉTICO O MINERAL



Sinceramente, en el mundo de la moto optar por un aceite sintético en vez de uno mineral no tiene tanta trascendencia como lo tiene con un coche, pues la mejor cualidad de los aceites sintéticos es su estabilidad a lo largo de muchos kilómetros (más de 30.000) Nuestras motos deben sustituir el aceite mucho antes, pues las partículas desprendidas por los discos de embrague contaminan demasiado el aceite más allá de los 10.000 km.

Ahora bien, existen motos que equipan embrague en seco, por lo que puedes cambiar el aceite cada 25.000 kilómetros como mucho. En estos casos, evidentemente que te recomiendo usar un aceite sintético, salvo que uses la moto en pocas ocasiones y hagas pocos kilómetros al año, ya que tenemos que recordar que los aceites  también deben sustituirse tras un año dentro del motor sean cuales sean los kilómetros que hayas recorrido.

LA VISCOSIDAD



El aspecto más importante en el que debes fijarte es en el grado de viscosidad del aceite; es decir, la capacidad de fluir que tiene el producto. Dicha viscosidad cambia con la temperatura, por ello la Socidad de Ingenieros para la Automoción estableció la denominada normativa SAE, la cual determina unos grados diferentes que relacionan la viscosidad con la temperatura de utilización de cada lubricante.

Así, cuanto más elevado es el número, mejor es el mantenimiento de la viscosidad a altas temperaturas. Sin embargo, también hay que tener en cuenta que debe tener bastante fluidez para los arranques en frío, ya que de lo contrario no llegaría bien a las piezas del motor que están en movimiento. Resumiendo, que los aceites cambian su viscosidad en función de la temperatura.

Así pues, los antiguos aceites monogrado (viscosidad fija) evolucionaron a aceites multigrado o de viscosidad variable. Este comportamiento se consigue, como no, con aditivos y consiste en provocar una baja viscosidad del lubricante en frío mientras que cuando este mismo lubricante alcanza una alta temperatura se consigue una alta viscosidad lo cual permite salvaguardar el motor tanto en arranques como a altas temperaturas de funcionamiento


Si te fijas en las etiquetas de los envases, en ellos se indican el grado de viscosidad del aceite. Dicho grado se expresa por un código basado en una serie de números y letras, como por ejemplo: "10W50" o "5W30" ¿Y qué demonios significan esos códigos? El número que encontrarás delante de la "W" hace referencia a la estación del invierno ("winter" en inglés) indicando así el grado de viscosidad del aceite a cero grados. De este modo, cuanto menor sea el número que precede a la "W" mayor será la fluidez a bajas temperaturas. Traduciendo, que si vivimos en una zona de clima frío, cuanto más bajo sea el número que precede a la "W", mejor.

Por su parte, el segundo número es el que representa los grados de verano. Cuanto más alto sea el número, mayor será la viscosidad y por tanto mayor será la película lubricante que quedará. La película lubricante se traduce en una mayor protección de los elementos mecánicos y en una mayor estanqueidad.

Entonces, ¿qué grado de viscosidad debo usar en mi moto? Pues sinceramente, en España, con las temperaturas ambientales que disfrutamos, al motor le dará casi igual. Para que te hagas una idea, un grado de viscosidad 10W40 funciona (bajo test de laboratorio) perfectamente a -25º C como nos indica su 10W y a alta temperatura todavía existe mayor seguridad. Si usas un aceite SAE 5w50 podrías estar seguro de que su viscosidad a -30ºC sería adecuada para el motor, mientras que a máxima temperatura será lo máximo que encontrarás en el mercado. De todas fomas, en la ficha técnica de tu moto aparecerá cuál es el grado de viscosidad ideal para tu moto, y salvo que vayas a estar mucho tiempo en un lugar con un clima totalmente diferente, ese es el más recomendable. 



Pues bien, espero que tras la lectura de este post se hayan aclarado las dudas que pudieses tener respcto a los diferentes tipos de lubricantes que puedes encontrar en el mercado, e igualmente hayas comprendido la importancia de usar un buen producto para nuestra querida montura.  

Comentarios

Entradas populares de este blog

MOTORES. CARACTERÍSTICAS, VENTAJAS E INCONVENIENTES DE LOS DISTINTOS TIPOS DE ARQUITECTURAS

Siempre he odiado a esa gente que dice que la verdadera belleza está en el interior, y que no importa el aspecto físico de alguien para acabar enamorándote de él o ella. No quito que puedan tener razón, pero no seamos hipócritas; lo primero en que te fijas en una persona es en su físico, más que nada porque es lo primero que ves, y después, si el físico te agrada comienzas a conocer su interior. 
Con los coches ocurre lo mismo: lo primero que te entra por los ojos es su carrocería, y si te gusta comienzas a valorar aquellos aspectos que no se ven a simple vista y a los que les das importancia. Uno de esos aspectos (a mi juicio de los más importantes) es el motor. Hay quien dice que el motor es el corazón de un coche, pero yo creo que es ir más allá; es su ADN, lo que marcará su comportamiento, sus límites y su capacidad, en definitiva, su personalidad. 
Son muchos los componentes que marcan las diferencias entre el motor de un coche hecho para divertir, al de otro construido para con…

MOTORES ATMOSFÉRICOS vs TURBO, TODO LO QUE NECESITAS SABER (explicado para torpes)

A día de hoy, los motores con algún tipo de sobrealimentación se han apoderado de la práctica totalidad del mercado, postulándose como una solución ideal para reducir el consumo sin renunciar a la potencia. ¿Pero es todo de color de rosa en estos motores? ¿Realmente son mucho mejores que los motores atmosféricos?

CONSEJOS PARA ENTREGAR TU COCHE VIEJO EN UN DESGUACE

Por un motivo u otro, tarde o temprano siempre llegará la hora de dar de baja a nuestro querido vehículo y entregarlo en un desguace. ¿Pero sabes cuáles son las opciones que tienes para ello? ¿Cuál es el método más aconsejable? ¿Y qué hacer para poder ahorrar, o incluso ganar, algunos euros? 
Recuerdo que cuando era pequeño uno de los lugares que más pena me daba ver eran los desguaces, a los que particularmente llamaba "cementerios de coches". Parecerá una tontería, pero es que pensaba que al igual que nosotros, los coches estaban vivos y tenían sentimientos (a veces sigo pensándolo) y ver cómo esos coches se apilaban unos con otros formando verdaderas murallas de metal me partía el corazón. 
Esas experiencias me sirvieron para ser consciente de que tarde o temprano, todos moriremos, incluído los coches, por mucho que tratemos de cuidarlos y mimarlos. Porque hay que admitirlo, un coche no pasa a mejor vida sólo por su edad: una avería grave, un accidente, o incluso un acto …