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¿CUÁLES SON LOS IMPACTOS SOCIALES QUE HA CAUSADO EL AUTOMÓVIL?



Es un día como otro cualquiera. Llego de trabajar, y mientras almorzamos le pregunto a mi hijo cómo le ha ido en el colegio. Como siempre, me contesta con un desganado “bien…” pero después me dice: “¡Ah! Tenemos que hacer un trabajo sobre un invento, el que queramos”. Seguidamente le pregunté si había pensado sobre que invento hablaría, a lo que me contesta que quería hacerlo sobre el coche o la televisión, pero que casi todos los niños de su clase iban a hacer lo mismo.
Finalmente, le convenzo para que haga el trabajo sobre uno de los inventos más importantes de la historia de la humanidad, la imprenta, pero las palabras de mi hijo me hicieron reflexionar… Dicen que los niños y los borrachos nunca mienten, y me resultó curioso como un niño no concibe la sociedad de hoy en día sin la existencia de un vehículo. ¿Podemos considerar, pues, al automóvil como uno de los inventos más impactantes y con más repercusión de la historia de la humanidad? ¿Cómo ha cambiado la vida de la gente desde que existe? ¿Se ha convertido en algo más que un simple invento de transporte, o podemos considerarlo incluso como una corriente social y artística?


EL PRIMER GRAN CAMBIO SOCIAL, EL FORDISMO



Ojalá pudiera viajar en el tiempo y poder contemplar in situ esa época dorada de La Segunda Revolución Industrial, en el que el automóvil representaba uno de los más fuertes símbolos del progreso. Jóvenes empresarios y visionarios que no dudaron en fundar compañías con formas diferentes de ver la movilización de la sociedad. Sin embargo, entre ellos hubo uno que concibió una forma totalmente diferente de producción, tanto, que cambió el concepto llegando hasta nuestros días.
Exacto, hablo de Henry Ford y su famosa producción en cadena, modelo de producción que poco a poco comenzaría a ser aplicado en la industria en general y que transcendería en espacio y tiempo renovándose después y dejando de ser incluso un modelo exclusivo en occidente. Así, se llegó a hablar del "fordismo" como un sistema que excluía al obrero del control del tiempo de producción del producto en favor del empresario, ya que hasta entonces poseía la fuerza del trabajo y los conocimientos necesarios para realizarlo de forma autónoma. Pero creo que este pasaje del libro “El taller y el cronómetro” de Benjamín Coriat,  hará entender mejor las consecuencias del fordismo.
“Violencia calculada, sistemáticamente aplicada contra el trabajo de los hombres, ese sueño original del capital en busca del <<movimiento perpetuo>> de la fábrica. La producción de flujo continuo, piedra angular de todos los sistemas de organización del trabajo…”
Es más, no sé si conoces la obra “Un mundo feliz” de Aldous Huxley. Esta novela está ambientada en el “siglo VII d.F” (después de Ford) y en ella los personajes reconocen a Henry Ford como referente espiritual supremo, empleándose la palabra Ford por la de Dios. En ella se satiriza al fordismo al referirse a la producción de niños mediante la fecundación in vitro y la clonación en una especie de cadena de montaje que incluía la instrucción de los seres humanos desde su principio embrionario atendiendo a una categoría preestablecida.


LAS DISTANCIAS SON AHORA MÁS CORTAS



Te propongo un juego. Imagínate un mundo tal y como existe actualmente, incluso con la existencia de aviones, trenes, autobuses, e incluso motos, pero sin ningún coche. ¿Crees que se notaría mucho la diferencia?
Yo creo que sí. Vale, tal vez en aspectos como ir al trabajo u otro cualquiera en el que normalmente vas solo en el coche no, pero si hablamos de otras tareas más o menos cotidianas como ir a hacer la compra, tener que llevar una serie de objetos de un lugar a otro, o viajar con la familia… Está claro que la existencia del coche también ha cambiado la forma y distribución de nuestras ciudades, afectando sobre todo, a su entorno. Vivimos en ciudades fragmentadas por actividades donde el uso del coche es indispensable para poder acudir a lugares de trabajo como polígonos o edificios de oficinas, sitios de ocio situados en el extrarradio, o incluso servicios esenciales como hospitales y colegios.

EL COCHE, SIMBOLOGÍA DEL ESTATUS SOCIAL



Al dejar el ser humano de convivir en tribus nómadas basadas en la igualdad por el sedentarismo y las primeras aldeas, comenzaron a surgir las denominadas “desigualdades sociales” Ya no hacía falta que todos se dedicaran a lo mismo, surgieron los oficios, y aquellos que prosperaron pronto comenzaron a hacer galas de dicha superioridad. Traduciendo, se inventó el “postureo”
Los más pudientes comenzaron a alardear con joyas, ropas de mejor calidad, y demás materiales que cumplían la misma función que cualquier otro, pero eran eminentemente más caros. Con los coches siempre ha ocurrido lo mismo: todos ejercen la misma función, llevarte de un lugar a otro, pero no todos son iguales.
¿Quién no se ha arañado la cara alguna vez al ver a ese vecino con ese cochazo tan caro? ¿O quién no conoce a alguien con la cartera tiesa pero que conduce un modelo Premium? Esto es así y siempre lo será mientras sigamos creyendo que una persona vale más por lo que tiene en su bolsillo que por lo que tiene en su cerebro, aunque parece ser que en los últimos años el automóvil está dejando de ser considerado como un símbolo de estatus social. Pero… si tuvieses mucho más dinero del que tienes ahora, ¿no te comprarías también un vehículo mucho más caro?
Asimismo, el automóvil también se ha convertido en un símbolo de inclusión o exclusión en la sociedad moderna en función de si se tiene o no se tiene coche. Los automóviles aportan a sus poseedores una sensación de inclusión en la sociedad civil, tal como está configurada por la automovilidad. Poder conducir es, sobre todo para los hombres, una de las formas de presentar carta de plena ciudadanía. Por su parte no poder conducir puede ser visto como un indicio de que algo anduvo mal en la vida de una persona: la exclusión de la sociedad civil automovilizada suele ser equivalente al fracaso. De ahí entonces, la importancia que tiene para tantas personas ser dueñas de un vehículo y poder usarlo.

SU IMPACTO EN EL MEDIO AMBIENTE



Como bien sabes, desde hace varios años se le ha declarado la guerra al automóvil para bajar las preocupantes cifras de contaminación que muchas ciudades soportan a diario. En grandes capitales de Latinoamérica, por ejemplo, restringir la circulación en función de la matrícula no es nada nuevo, aunque la adopción de medidas de este tipo si lo es en nuestro país.
Está claro que la  exposición a una contaminación atmosférica con los niveles actuales de contaminación provoca serios efectos sobre la salud de las personas: irritación de ojos, superficies mucosas y pulmones, incrementos en la mortalidad total, mortalidad por enfermedades respiratorias y cardiovasculares, pérdida de funcionamiento pulmonar y riesgo de incidencia del cáncer de pulmón.

Pero el automóvil no sólo es un causante de que el aire de nuestras ciudades esté más contaminado, también de que sus niveles de ruido sean también peligrosos para la salud, y más en un país donde los motores diésel se han popularizado tanto. Sobre este asunto seguro que ya has visto alguna noticia en los informativos y demás en donde afirman que dos de cada tres personas que viven en ciudades medias o grandes se encuentran en ambientes por encima del límite a partir del cual existe contaminación acústica, así que no voy a contarte algo que ya no sepas….

LAS MUERTES POR ACCIDENTE DE TRÁFICO




Sin duda alguna, la consecuencia social más trágica que la llegada del automóvil ha generado; la muerte cada año de cientos de personas por culpa de los accidentes de tráfico. Vale, antaño era posible que pudieras morir arrollado por un carro cuyos caballos corrieran desbocados, pero serían hechos aislados.

En España, los accidentes de tráfico constituyen la quinta causa más frecuente de muerte, y los datos son más preocupantes entre la población joven, convirtiéndose en la primera causa de muerte  por delante del sida y las drogas. De hecho, representan la principal causa de mortandad de las personas de menos de 39 años.

LA CULTURA AUTOMOVILÍSTICA




Si existe algo que, como supuestos seres racionales que somos, nos distingue del resto de seres vivos del planeta, es nuestra capacidad artística y nuestra capacidad de generar una cultura, es decir, un conjunto de formas y expresiones que caracterizarán en el tiempo a una sociedad determinada. Por eso la humanidad necesita una cultura propia con la que sentirse identificado y que sienta como suyo: como suelo defender muchas veces "a un pueblo puedes quitarle muchas cosas, pero no le quites su tradición y su cultura".

Pues bien, con la llegada del automóvil ha surgido también lo que podemos considerar como cultura automovilística. Evidentemente, quienes adoptamos esta cultura vemos en los coches mucho más que un simple mero de transporte, algo que a su vez puede resultar chocante al estar hablando en su gran mayoría de productos de construcción masiva.

¿Pero, qué podemos entender como cultura automovilística? Lo cierto es que se me hace muy complicado poder responder a esta pregunta, aunque imagino que si estás leyendo estas líneas es porque muy probablemente seas aficionado al motor y sabes perfectamente de lo que estoy hablando. De todas formas, creo que había que diferenciar lo que es sentir la cultura automovilística de la cultura automovilística en sí. Sentirla significa amar todo lo que rodea al mundo de la automoción: ver y asistir a las carreras, leer multitud de páginas del motor, girar el cuello por la calle nada más oír el sonido de un escape diferente al resto, asistir a las concentraciones, conocer las marcas y los modelos, mimar tu vehículo al detalle y sonreír como un niño pequeño cada vez que te sientas tras el volante...

Después tenemos la cultura en sí, o todo lo que el mundo del motor ha generado. Una vez leí, no me acuerdo donde, que el automovilismo es la mayor corriente artística de los siglos XX y XXI, y ciertamente creo que es la mejor frase que puede expresar lo que es la cultura automovilística. Diferentes formas de concebir el diseño, como si los chasis fueran lienzos en blanco donde los diseñadores dejan volar su imaginación. Diferentes filosofías de lo que debe ser un deportivo; motor central o delantero, turbo o atmosférico, tracción delantera, trasera o integral, etc. Diferentes formas de concebir el espacio interior, e incluso diferentes formas de entender la movilidad del futuro.

Y por último, tenemos la mejor manifestación de que existe una cultura: su historia. En estos 130 años desde la aparición del primer vehículo de combustión interna, se puede decir perfectamente que existe una historia del automóvil. Una historia llena superación, lucha, records, hazañas e incluso desgracias que podemos recordar gracias a los museos y la documentación existente.


Resumiendo, como habrás podido comprobar, es innegable que la existencia del automóvil ha traído consigo un enorme impacto en la forma tradicional de entender la vida hasta hace bien poco. Sea como sea, con sus cosas buenas y sus cosas malas, está claro que a día de hoy nos resulta muy complicado imaginar una vida sin nuestro vehículo. Y aunque parezca que la cultura por el automóvil tiene los días contados a causa de las corrientes que tratan de demostrarnos que nuestra dependencia del coche no debe ser tan alta como creemos, que las grandes ciudades cada vez atacan más al automóvil, y que mantener un vehículo es ya muy costoso, nadie puede quitarle al automóvil lo que ha significado para la sociedad, ni nadie podrá negar que ha sido uno de los inventos que más a transformado el mundo (con permiso de la imprenta, claro)

Comentarios

  1. El automóvil influye a diario sobre nosotros, hasta las tareas más simples tienen la implicación del automóvil. Ha favorecido la conexión entre personas, ha creado nuevas oportunidades y ha quitado otras (con los accidentes mortales, por ejemplo). Un símbolo de libertad, estatus, de todo.

    Saludos.

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    1. Influye tanto que yo añadiría también que tiene el poder de alterar el comportamiento de una persona cuando se pone tras el volante: es capaz de provocar ira, miedo (amaxofobia), satisfacción, alegría y también diversión.
      Un saludo ;)

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  2. Da gusto leer artículos de opinión y reflexión como el tuyo sobre el mundo del automóvil, lamentablemente bastante escasos en la red.
    El automóvil ademas de la industria directa de fabricacion o venta, genera muchos puestos de trabajo asociados, talleres mecanicos, recambios, seguros, taxistas, transportistas, prensa...etc. nunca mejor dicho es un motor de la economía actual.
    Buena suerte a tu chaval con el trabajo escolar, ya nos contarás.

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    1. ¡Muchas gracias compañero! Que el post te haya gustado es para mí todo un honor, pero más he de agradecer la brillante apreciación que has añadido; miles de puestos de trabajo directos e indirectos asociados al mundo del automóvil que incluso en algunas localidades suponen la principal fuente de empleo. Algo también digno de un post.
      Un saludo ;)

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