SOLUCIONES QUE ALARGARÁN LA VIDA DEL MOTOR DE COMBUSTIÓN GRACIAS A LOS MOTORES ELÉCTRICOS


A estas alturas nadie duda que tarde o temprano llegará el día en el que dejen de fabricarse coches con motores de combustión interna.Todo hace indicar que el futuro está en lo eléctrico, pero curiosamente, la progresiva electrificación de los coches puede ayudar a alargar la vida de los motores térmicos

Como buen perro viejo que soy tengo que admitir que no me hace nada de gracia pensar que muy posiblemente en un futuro cercano mi futuro coche se mueva exclusivamente por medio de energía eléctrica, todo lo contrario que mi esposa, que es una enamorada de este tipo de coches. Como es fácil de suponer, esto nos ha llevado a tener "interesantes" conversaciones que por lo general me han costado pasar la noche en el sofá. 

Y no es que piense que los coches eléctricos sean un mojón o algo parecido, para nada. Son silenciosos, muy suaves, tienen una entrega de par constante, y no contaminan (al menos directamente) el medio ambiente. Lo que pasa es que no termino a hacerme a la idea de conducir un coche sin cambio de marchas, ni revoluciones, ni sonido, ni todas esos encantos que el motor de combustión interna tiene para un anticuado como yo. 

Todo hace indicar que estos coches acapararán el mercado, pero hasta que el día del apocalipsis para gente como yo se consuma queda todavía camino por recorrer, y parece ser que los coches híbridos son el paso intermedio hasta este final. 

Sin embargo, cuando hablamos de Híbridos casi todo el mundo piensa en coches con un motor eléctrico que sustituye al térmico o bien lo complementa para entregar más potencia. Pero la hibridación puede ir más allá y no limitarse simplemente a estos menesteres, y aquí te dejo cuatro buenos ejemplos que, paradójicamente, pueden contribuir a alargar la vida de los motores de combustión interna. 

USAR EL MOTOR ELÉCTRICO SÓLO PARA DETERMINADAS CIRCUNSTANCIAS


Aunque poco a poco va siendo una tendencia cada vez más extendidas, todavía existen fabricantes que no tienen ningún vehículo híbrido en su catálogo, y otras todavía no se "atreven" a ofrecer modelos en el que el motor eléctrico pueda tener, por así decirlo, un protagonismo digno de mencionar.

Me refiero a esos modelos en los que a penas podrás circular con el motor eléctrico más de un par de kilómetros, quedando éste relegado a un mero  apoyo al motor de combustión. A muchos, un híbrido de este tipo les podrá parecer una tontería, pero soy de los que piensan que al final todas las marcas acabarán claudicando hacía este tipo de "hibridación suave", ya que será imposible reducir las emisiones de los coches sin recurrir a ella.

Como he dicho, a muchos les parecerá un sinsentido estos tipos de híbridos, pero hay que tener en cuenta que estos motores de bajo voltaje y autonomía eléctrica han conseguido sustituir al motor térmico en aquellas situaciones en las que la eficacia de su funcionamiento es caótico, como puede ser por ejemplo al iniciar la marcha, o cuando nos encontramos sumergidos en un atasco. Por eso, no es descabellado pensar en que a corto plazo la mayoría de vehículos recurrirán a motores eléctricos de poca potencia cuya finalidad sea la de sustituir al motor térmico en aquellas situaciones más comprometidas, y dejar su funcionamiento para cuando mejor rinda.

USAR UN MOTOR ELÉCTRICO PARA CALENTAR EL MOTOR DE COMBUSTIÓN


Si vas a hacer deporte lo ideal es emplear unos minutos al calentamiento para que nuestros músculos, ligamentos y demás se encuentren preparados para el duro trabajo que les espera. Los motores térmicos también tienen que pasar por este sistema de calentamiento para llegar a su óptimo estado de funcionamiento, pero hasta que eso ocurra pasan algunos minutos. Nos sentamos en el coche, arrancamos el motor e inmediatamente nos ponemos en marcha; no lo notamos, pero durante esos primeros minutos en los que el motor empieza a funcionar tienen consecuencias catastróficas en el consumo y emisiones.

No hay que olvidar que la temperatura óptica de un motor de combustión está en unos 90 grados, por eso, cada vez que el motor está frío y lo ponemos en marcha se inicia un proceso de calentamiento de todos sus fluidos y componentes. Para realizar este proceso el motor usa, evidentemente, combustible, por eso, si se sustituye o se ayuda a esa energía térmica por energía eléctrica se estará ahorrando combustible y reduciendo las emisiones.

Este paso estaría muy relacionado con el punto anterior, ya que lo ideal es poder recorrer esos primeros kilómetros en modo eléctrico a la vez que el motor térmico se va calentando, para que cuando tengamos que hacer uso de él se encuentre en las mejores condiciones.

USAR LA ELECTRICIDAD PARA CIERTOS ELEMENTOS DEL MOTOR



Un motor térmico es una máquina compleja que está llena de multitud de componentes, y pensar que el 100 % del combustible que emplea se usa exclusivamente en mover el coche es una auténtica falacia.

Alternadores, compresores de aire acondicionado, bombas de agua, motores de arranque, etc, etc. Éstos y otros elementos son como vampiros que chupan combustible para generar Kw de potencia del cigüeñal, incrementando con ello el consumo. ¿Por qué no electrificar todos estos elementos con energía que puede recuperarse, por ejemplo, en las frenadas?


COMPRESORES ELÉCTRICOS

Motor Audi con compresor eléctrico

Desde hace ya bastantes años hemos visto como el downsizing se ha convertido en la panacea contra las emisiones de CO2. Una de las claves de su éxito ha sido la de turboalimentar los motores para obtener un máximo rendimiento con una cilindrada muy baja, lo que se ha traducido en un cambio radical en la filosofía de este tipo de motores, antaño ligados a la exclusiva deportividad. Y es que no nos podemos olvidar que la eficiencia de un motor de combustión se basa en la presión que se produce dentro de sus cámaras, lo que significa que cualquier sistema de sobrealimentación ayudará a reducir el consumo.

Todo ello ha conducido a una evolución de los sietemas turbo encanminada a mejorar su eficacia para ofrecer mejores prestaciones reduciendo a su vez el consumo. Pues bien, una de estas evoluciones son los los sistemas que combinan compresores eléctricos con uno o varios turbocompresores convencionales, destinando el uso del eléctrico para las bajas revoluciones (evitando así su retraso) y el convencional para los regímenes medios y altos.

Las ventajas de la instalación de un sobrealimentador eléctrico residen en su total independencia de los gases de escape, prometiendo además importantes mejoras en consumos, rendimientos más eficaces del motor y un mejor cumplimiento de las normas anticontaminación, pilares básicos de la evolución de los motores actuales.





Resumiendo, creo que a través de estos cuatro puntos claves (amén de otros avances tecnológicos) aquello que acabará en un futuro con los motores de combustión interna servirá curiosamente para alargar su vida por unos cuantos años más. 

Fuente | Revista Evo nº27


Comentarios

  1. Vaya nivel de post, estás hecho todo un ingeniero!
    Yo la verdad me pierdo con todos estos avances tecnológicos ligados a los motores modernos, pero para mí son buenos si son para mejorar su funcionamiento y ayudar a combatir emisiones nocivas y alargar la vida de los térmicos, lamentablemente tan en entredicho estos últimos tiempos.

    Un saludo!

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