"LA CUADRA". EL PRIMER FABRICANTE DE AUTOMÓVILES DE ESPAÑA


 
 
Puede que la historia del automóvil en España no sea tan rica y proctiva como la de otros países, pero eso no quita que sea apasionante, ni que esté cargada de creaciones dignos de tener en cuenta. Hoy conocemos al que fue el primer fabricante español de automóviles.
 
 

Si se le pregunta a alguien que diga una fabricante de automóviles español, casi con toda seguridad la respuesta que dará será SEAT. Si uno atiende a la historia de SEAT verá que su fundación data del año 1950. Y aunque existen o existieron otros fabricantes, puede hacer pensar que en España carecemos de esa riqueza histórica automovilística que tienen otros países con fabricantes que aparecieron a finales del siglo XIX o principios del XX.

Pues todo lo contrario, porque la aparición del primer fabricante español de automóviles se remonta nada más y nada menos que a finales del siglo XIX. ¿Te apetece conocerla?

ORIGEN DEL PRIMER FABRICANTE ESPAÑOL


Emilio de La Cuadra Albiol.

 
Antes de comenzar con el que es reconocido como el primer fabricante de automóviles español, hay que destacar que esta marca no tiene el honor de ser quien fabricase el primer automóvil español.

Este mérito corresponde a Francesc Bonet Dalmau, un ingeniero industrial español de origen catalán y fabricante del sector textil que en 1889 patentó y construyó el primer automóvil de explosión en España, el cual es conocido como Bonet. Aunque realmente lo que construyó, fue un triciclo con dos ruedas delante y una motriz detrás, equipado con motor Daimler. 
 

 
Pero centrémonos en lo que fue la primera marca española dedicada a la fabricación de automóviles. Y para ello viajamos hasta Barcelona, concretamente en el año 1898, cuando se fundó la empresa Compañía General Española de Coches Automóviles Emilio de la Cuadra de la mano de un empresario e ingeniero militar valenciano llamado Emilio de la Cuadra Albiol.

La decisión de fundar la compañía se debió a la asistencia de Emilio a la Exposición Universal de París, donde quedó perplejo ante el futuro de la automoción, y a su amistad con Charles Vélino (en España le llamaron Carlos Vellino) propietario de una fábrica de baterías, por lo que tenía acceso directo a la fuente directa para poder crear vehículos de propulsión eléctria: los acumuladores.

Así que finalmente Vélino convenció a Emilio de la Cuadra para fundar la compañía, con Vélino como responsable técnico. 
 
 
LOS PRIMEROS TRABAJOS
 

 
No podemos quitar mérito a la valentía de esta recién creada compañía, la verdad, porque desde su fundación se preveía la construcción  turismos, camionetas, camiones de hasta 5 toneladas y buses, todos ellos equipados con motores eléctricos.

La empresa creó dibujos y planos técnicos para diferentes modelos, que se presentaron a la clientela interesada. La oferta contenía un carruaje de dos asientos con decoración y pintura de primera clase, propulsado por dos motores eléctricos de 3 kW cada uno, alcanzando una velocidad de entre 30 y 40 km/h, y la capacidad de subir pendientes de hasta un 12%. Igualmente se ofreció como opción un motor de combustión de 5 CV, acoplado a una dinamo, con el fin de mejorar la autonomía, ya que los acumuladores en aquellos años fueron muy pesados y aún no completamente fiables. 
 
Además, se ofertaba una camioneta con dos asientos cubiertos, que podía cargar 300 kg de peso y diferentes autobuses con entre doce y veinte plazas sentadas.

Ello supuso que los proyectos iniciales tuviesen un precio elevado, por lo que se tuvieron que buscar alianzas, y la empresa comenzó a funcionar. Tan sólo un año después de su fundación La Cuadra presentaría el primer coche eléctrico español de cuatro ruedas. Pese a que supuso un hito en la compañía, la autonomía de este vehículo apenas alcanzaba los cinco kilómetros, de modo que no era un vehículo muy funcional, que digamos.

Con todo, y a pesar de que el primer producto de la compañía seguramente no tendría el rendimiento que se esperaba en un principio, comenzaron a trabajar en su segundo proyecto: el ómnibus. 
 
 
EL PROYECTO ÓMNIBUS
 
 

 
Este autobús se realizó por encargo del Hotel Oriente, y la idea es que recogiese a sus huéspedes en La Estación de Francia hasta el hotel con todo lujo de detalles, como alumbrado eléctrico, cortinillas en los cristales o redes para alojar pequeños objetos. Además, debía ser capaz de transportar a 20 personas en su interior y soportar hasta 500 kilos de equipaje.

Sin embargo, lo que parecía un gran negocio acabó complicándose. Los costes del desarrollo del producto superaron a lo establecido debido a componentes eléctricos que no funcionaban, incumplimiento de plazos y posteriormente con la sustitución de las baterías. Todo ello repercutió también en que las prestaciones iniciales del ómnibus (velocidad de 20 km/h y poder subir pendientes de hasta el 12%) se viesen reducidas.

Con todo, el ómnibus fue presentado en agosto del año 1900 para recorrer un trazado de 67 kilómetros desde Barcelona hasta la localidad de Vic. Sin embargo, a los pocos metros de haber iniciado la marcha el ómnibus se detuvo sin que los esfuerzos posteriores para ponerlo de nuevo en marcha dieran sus frutos. 

 
 
ABANDONO DE LA MOVILIDAD ELÉCTRICA Y QUIEBRA
 

 
Este segundo fracaso propició que la compañía dejase de centrarse en la movilidad eléctrica para comenzar en los vehículos con motores de combustión. Y en cierta medida esto dio ciertas alas a la compañía, ya que en 1901 vieron la luz los primeros vehículos de combustión a los que  bautizaron  como La Cuadra Centauro, obteniendo además la primera unidad producida la victoria en una carrera.

La idea de La Cuadra era la de producir doce unidades, seis con un motor monocilíndrico de 4,5 CV y otros seis con un motor bicilíndrico de 7 CV.  
 
Sin embargo, en mayo de 1901 estalló la huelga general y las deudas contraídas por la compañía obligó a la empresa a declararse en suspensión de pagos. De modo que el activo fue rescatado en 1901 por parte de uno de los principales acreedores del fallido negocio; el Sr. Castro. Este, junto con el suizo Marc Birkigt, ingeniero de La Cuadra y desde ese momento socio industrial, continuaron con la fabricación de automóviles, ahora con la razón social de "J. Castro, S. en C, Fábrica Hispano-Suiza de Automóviles" utilizando no sólo la maquinaria de la extinguida "La Cuadra" sino también el personal técnico y los obreros especializados. 

Actualmente se desconoce cuántos de los vehículos previstos fueron fabricados, aunque es sabido que uno de ellos fue comprado por el empresario Francisco Seix y que otro se matriculó en Lérida a nombre de Juan Pellisó. Un tercero, con motor de 7 CV, fue matriculado en Soria (SO-2) y a día de hoy sigue participando en rallies de coches de época como el de Sitges




Comentarios

  1. Conocía que hubo una marca que se llamaba "La Cuadra", pero no su historia en profundidad. La verdad que en España no se ha tenido una industria del automóvil propia porque no se ha querido, también recuerdo una que se llamaba Aymerich que fabricó un utilitario posguerra que no llego a nada.

    También es curioso como al inicio del automóvil se pensaba en su futuro como eléctrico. Ahora estamos en las mismas, a no ser que llegue el combustible sintético y lo cambie todo otra vez.

    Saludos!

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    1. Pues mira, de Aymerich no sé nada, así que tocará investigar un poquito. Y en cuanto al futuro de la movilidad, a ver cómo va avanzando la cosa, aunque sigo viendole lagunas a la movilidad eléctrica.

      Saludos ;)

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  2. Una historia apasionante.
    No tenia ni idea que la prestigisosa Hispano-Suiza naciera de las cenizas de esta empresa pionera, con el talentoso Birkigit a la cabeza.
    Viendo los infructuosos esfuerzos de aquellos pioneros con los motores electricos me viene a la cabeza aquella frase de "quien no conoce la historia esta condenado a repetirla", esperemos que los medios tecnológicos actuales puedan superar los escollos tradicionalmente asociados a los propulsores eléctricos en la automocion.

    Felicidades por el articulo!

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    1. ¡Gran frase! De lo primero que nos enseñaron en la Universidad a los que hemos estudiado esta apasionante Licenciatura (ahora Grado) Y vamos a ver cómo avanza el tema de la electríficación...

      Saludos, y me alegra que te haya gustado el post ;)

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