Desde que apareció en el año 1996, el Citroën Berlingo se ha convertido en una pieza importante en las ventas de la marca francesa gracias a su polivalencia. Lo que pocos conocen es que sirvió de base para crear extrañas y locas versiones.
Si eres aficionado al mundo del automóvil seguramente el término Sbarro te sonará familiar, pero si has llegado a este artículo por casualidad o curiosidad pero no sueles seguir el panorama del motor tal vez te suene a chino. Sbarro es una pequeña empresa de automóviles fundada en el año 1971 por Franco Sbarro, diseñador italiano de automóviles que fundó dicha empresa cuando marchó a Suiza. Aunque en sus orígenes se dedicaron a fabricar sus propios vehículos con motores de otros fabricantes (BMW y Rover) posteriormente se especializaron en hacer sus propias versiones y prototipos sobre modelos ya existentes.
Los modelos creados por Sbarro pueden contarse por decenas, y ni siquiera una simple furgoneta comercial como el Citroën Berlingo se libró. Por eso, si quieres conocer extrañas versiones del Berlingo que seguramente jamás verás en vivo, te invito a que sigas leyendo. Te aseguro que merece la pena.
BERLINGO GRAND ANGLE
En el año 1997, Citroën Francia solicitó a Sbarro que partiendo de la base de su actual Berlingo, desarrollase un vehículo pensado en cubrir todas las necesidades que podía tener un reportero fotográfico. No podemos olvidar que por aquel entonces la afición a la fotografía y los equipos disponibles era más cosa de profesionales que de aficionados.
El resultado fue un curioso Berlingo al que se le añadió el apellido Grand Angle (Gran Angular en castellano) un término muy conocido por los amantes de la fotografía. ¿Pero en que se diferencia este Berlingo de uno convencional? Bueno, estéticamente no parece que existan muchas diferencias; es más, hoy en día podríamos decir que se le dio un aire crossover que tanto gustan ahora, destacando sobre todo las dos puertas del maletero, a las que se le añadieron dos grandes ventanas tintadas.
Donde sí que hubo una auténtica revolución fue en la sustitución de los asientos traseros por un único asiento acoplado a una torreta que podía elevarlo eléctricamente a 1,30 metros de altura de su posición natural. De esta forma, el fotógrafo podía tomar las instantáneas deseadas sin necesidad de salir del vehículo y sin necesidad de buscar lugares altos donde tener una mejor visión de su objetivo. Además, en su interior se contaba con múltiples soluciones para facilitar el transporte del material.
Pero los cambios no se quedaron ahí, ya que en Sbarro también pensaron que añair "un poquito" más de potencia al Berlingo no estaría de más, de modo que lo dotaron de un motor V6 de 3.0 litros de cilindrada que otorga una potencia 200 CV; todo sea para que garantizar que puedes llegar a cualquier sitio para buscar la fotografía perfecta.
Como se pueden apreciar en las fotografías, este Berlingo presenta un techo más elevado cubierto por un cristal de plexiglás para permitir tener una vista panorámica del entorno, pero también para poder alojar un original techo denominado “modutop” (seguro que los que tienen un Berlingo actual o han visto pruebas les es conocido) ideal para guardar múltiples objetos gracias a sus diferentes secciones de almacenamiento. Esta solución fue tan llamativa que sus creadores decían que era una baca dentro del habitáculo. Pero sigamos con el exterior, donde se ideó la curiosa solución de dividir el paragolpes trasero en dos mitades con el objeto de que éstos pudieran abrirse y convertirse en sendos asientos.
En el interior, los cambios fueron bastante sustanciales. En primer lugar se eliminó la consola central y la palanca del cambio del piso para alojar un suelo totalmente plano. De esta forma, el asiento delantero del pasajero podía bascular 360 grados. En la parte posterior existe un piso elevado que aloja una mesa plegable que salía hacía el exterior para ubicarse entre los dos asientos mencionados.
Pero además de estas soluciones, el Escapade fue diseñado con la idea de poder hacer frente a las diferentes vicisitudes que uno puede encontrarse en un viaje, incorporando radio con sistema de navegación por satélite, entretenimiento de niños gracias a sus sistemas de DVD, etc.
BERLINGO BOURLINGEUR
Pues sí, esta surrealista historia puede venirte a la mente tras ver este musculoso Berlingo capaz de llamar la atención al mismo Arnold Schwarzenegger, y no es para menos, porque las modificaciones realizadas al bautizado Bourligueur respecto al Berlingo tradicional son más que notables: su techo se ha rebajado 10 cm. y la altura total al suelo se aumentó nada más y nada menos que 40 cm. para garantizar así que no exista camino por el que este coloso no pueda pasar. Igualmente, los pasos de rueda se ensancharon para conseguir que el vehículo tenga una anchura de 2 mts, las ruedas son de 17 pulgadas, y se emplearon nuevos parachoques con estribos en la parte delantera y trasera.
También destaca la apertura de las puertas traseras en apertura “suicida” y la ausencia del pilar B para facilitar el acceso a través de dichas puertas al más puro estilo Mazda RX-8 o Rolls Royce Phantom. ¿Y qué hay del motor? Porque seguro que habrás supuesto que semejante masa con ruedas no podía contentarse con el motor tradicional del Berlingo. Pues no, la parte mecánica también sufrió una buena dosis de anabolizantes, por lo que debajo del capó tenemos un V6 de 220 CV.
BERLINGO CALAO
BERLINGO CROISIÈRE JEUNE
Una buena muestra de ello es que cuenta con la opción de convertir sus ruedas traseras en ruedas tipo oruga gracias a un sistema similar al de unas cadenas. Además, contaba con un remolque específico para albergar múltiples herramientas indispensables en cualquier expedición aventurera.
BERLINGO TAXI 2000
El Berlingo también sirvió como base para que desde Sbarro se hiciera su particular reinterpretación de los clásicos taxis londinenses. La idea principal era ofrecer un mejor espacio para pasajeros y equipaje haciendo simplemente una reordenación del interior. Para ello se suprimió el asiento delantero del pasajero para colocar en su lugar un compartimento donde dejar el equipaje, aislando a su vez al conductor por una mampara incrementando a su vez su seguridad. Y para los viajantes se destinarían las tres plazas traseras.
Por su parte en el exterior se hicieron algunos retoques para darle al Berlingo un toque "vintage" propio de estos taxis, usando una calandra que recuerda a la de los Citroën más antiguos y unas pestañas para cubrir faros cuyo resultado final es una mirada de tipo desconfiado.
BERLINGO FLANERIE
En realidad se trata de un Berlingo destinado a realizar las típicas rutas turísticas que se ofrecen en cualquier ciudad o paraje. Y para poder llevar a grupos algo más grandes su carrocería fue alargada y adaptada para transportar hasta un total de 8 pasajeros más el conductor, y todo ello mientras se disfruta de los paisajes del recorrido de forma totalmente natural y al aire libre.
Sbarro nunca deja indiferente. Aunque sean extravagantes muchos tienen ideas muy útiles, y la verdad que la Berlingo es una buena base para todo tipo de soluciones. La Berlingo 6x6 tenía otro antepasado que era la C12 Leotard. Me llamó también especialmente la atención el taxi londinense, ya que pudo haber sido muy útil, aunque por orgullo a los ingleses no les hubiera gustado. Bueno, ahora esos taxis son chinos...
ResponderEliminarSaludos!
Poniendo el google "c12 leotard" me salen mujeres y niñas con traje de gimnasia rítmica, jejeje.
EliminarOMG! Menudo baile de letras y cifras, Citroën C15 6X6 Leotardo & Chausson. Ahora sí te debe aparecer, jaja.
EliminarAun a día de hoy no se si en Sbarro son unos genios o unos locos y esta interesante recopilación de Berlingos By Sbarro no hace mas que acrecentarme esta dicotomía, en todo caso imaginación y recursos parece que no le faltan.
ResponderEliminarVehiculos muy frikis que honrar el titulo de tu blog.
Un saludo.
Como algunas veces he defendido, toda genialidad debe tener su punto de locura, aunque en algunos de estos casos creo que se pasaron un poco.
EliminarSaludos ;)